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Suso de Toro: Dentro da literatura

A Literatura segundo Suso Por Antonio Pardines E mira que ponse un pouco pesadiño co conto de referirse todo o tempo ao lector e a lectora. Que si, que xa sabemos que a lectura é un diálogo entre quen le e o descoñecido que escribe as liñas para si, aínda que logo diga que o fai para descoñecidos. Pois imos ver, quen é o lindo que nega (non polo vicio ou a virtude de negar sen máis) que o primeiro lector da súa obra non é o propio escritor; e que este escribe (e escribirá ata o fin) teña ou non lectores, aínda que neste caso senta frustración e agudícese a sensación de soidade. Calquera escritor que latexe como tal baixo a súa pel, escribe pola necesidade de escribir, porque converteuse en adicción, porque sinte plenitude cando escribe, porque escribir é a súa eterna aspiración, o seu soño e o seu pesadelo, a súa maneira de atoparse e situarse, mais nunca disposto a ficar nun punto fixo, pois non acouga nin cando escribe (aínda que aí libérase cando as ideas cobran forma escrita), ou p...

Fragmentos de nada: Libertad y permisividad

Cuando levanté la mirada de las páginas que estaba leyendo, el crepúsculo lucía hermoso en el oeste. ¿Dónde, si no?, me pregunte. Tal vez ya viaje dentro de ti mismo, me respondió una voz que supe mía. El reflejo del cielo iluminaba rojizas las aguas del lago y ambas imágenes me reconfortaron, pues me parecieron hermosas y la hermosura, se encuentre donde se encuentre y en la forma que se encuentre, me reconcilia con el mundo y conmigo mismo. Siempre que me descubro ante un atardecer luminoso, siento que la despedida diaria me habla o se me ofrece a una charla amiga, tranquila, en la quietud de su distancia. Un día, recuerdo, lo hizo a través de una nube que quise con forma de animal, creo que uno mágico, puede que un dragón que sobrevolaba el poniente compostelano. Pero ya no puedo precisar la forma de aquella nube enrojecida que contemplaba desde el ventanal de la biblioteca; solo reinventarla. Hoy, el rojizo firmamento me evoca libertad, la pasión que encierra y que enciende su idea...

Sueños de engaño. 26 farsas (e) ilusiones de Billy Wilder

A principio de 2026, tengo la intención de autopublicar Sueños de engaño. 26 farsas (e) ilusiones de Billy Wilder , un libro que no he enviado a ninguna editorial y no voy a hacerlo. Aparecerá publicado en Amazon hacia febrero y si supera el éxito de Rincones sin esquinas , obra más íntima y al tiempo universal, más poética y arriesgada, a priori más acorde a las expectativas lectoras de una persona exigente, osada y compleja, más filosófica y literaria, pues bienvenido. Pero lo que más celebro es que se trata de un libro totalmente distinto en forma, en apariencia y en tema a los que publiqué con anterioridad. Lo cual ya es del todo satisfactorio, si pienso que siempre intento crear algo diferente, porque es un modo de retarme y de buscar nuevos caminos, aunque, en su fondo, nada de lo que haga puede renegar de ser parte de quien lo escribe. Supongo, tal vez con mayor optimismo que Wilder, que cada quien busca y tiene su voz, aparte de sus obsesiones, sus gustos, sus fobias, sus quere...

F1 (2025)

Hay dos aspectos de F1 (Joseph Kosinski, 2025) que llamaron mi atención, y ninguno tiene que ver con su no historia, la de un tipo que regresa al circo de la Fórmula 1 treinta años después de abandonar dicho espectáculo; abandono debido a un accidente que casi le cuesta la vida. Ese tipo va de antihéroe, aunque dista de serlo. Tampoco es un rebelde con o sin causa, ni un carácter crepuscular. Sonny no deja de ser la enésima invariante del héroe que tanto admira el cine hollywoodiense y el público que lo consume. Tanto a la industria como al respetable les resulta indiferente que le repitan la misma película una y otra vez, con tal de que le den su dosis de beneficio (en el caso de la industria) y de montaje, que aspira a trepidante, de música cañera que lo acompañe, y de poses chulescas de la estrella o estrellas de turno; y si se trata de una que va para mítica, ya es el no va más. En este caso, la imagen del héroe llega por partida doble, aunque esas dos imágenes corresponden a un m...

Rincones sin esquinas: presente abstracto

Rincones sin esquinas: presente abstracto Por Antonio Pardines La vida es tan breve que solo cuando nos situamos en un punto avanzado observamos que el ayer distante, el ahora fugaz, el porvenir menguante forman un suspiro en el que a veces nos buscamos en los recuerdos y en las posibilidades; o nos vemos tentados al carpe diem, esa idea expresada por Horacio que invitaba a apurar al máximo lo que llamamos existencia, como si el hacerlo fuese posible y nos liberase, nos hiciese dueños de nuestras vidas y de nuestras decisiones. ¿Y los esclavos? ¿También ellos podían escoger vivir el momento? ¿O el buen poeta solo se refería a los patricios? Claro que Horacio solo fue quien lo expresó por primera vez en Odas (o así se le atribuye); otros llegaron después para animar a cosechar el día. Pero vivir el momento no implica plenitud ni ser productivo —no me refiero a cuestiones laborales, que la mayoría son útiles para unos pocos, pero improductivas para los individuos que las asumen y llevan...

Ludwig. Luis II de Baviera (1972)

Lejos de sus películas “neorrealistas” y de otras ambientadas en épocas contemporáneas, el estilo de Luchino Visconti me suena fantasmal y majestuoso, como la ensoñación de un reino imposible, más allá de la muerte, más que barroco, operístico, wagneriano en su desmesura y creo que un buen ejemplo de esa estética suya decimonónica, la de sus producciones ambientadas en el XIX, es Ludwig. Luis II de Baviera ( Ludwig , 1972), en la que pretendía crear y representar su idea de belleza, ni masculina ni femenina, no me refiero a la andrógina de Muerte en Venecia ( Morte a Venezia , 1971) representada por el adolescente, ni natural ni mental, más que nada artística, irreal en la sensación que genera y ornamental, una belleza creada por él mismo para embellecer la ocasión y deleitarse; pues no se debe olvidar la aspiración artística del cineasta, convencido de que él hacía arte. No se lo discuto; ni aunque quisiera podría hacerlo. La belleza, el conflicto interior y el arte hechos cine en ...

El vuelo del Águila (1982)

  A priori toda expedición tiende a parecer sencilla o a semejar un asunto de locos, pero solo a posteriori puede dictaminarse si resultó un éxito o un fracaso, medidos ambos desde una perspectiva humana que no contemple más que esos dos casos extremos. Pero ¿ponerse en marcha no es ya un triunfo? ¿Y un más que posible paso por el infierno? Una expedición lleva consigo ambas posibilidades, más bien, se establece en ellas y las transita, aunque el público no lo reconozca o permanezca al margen del trayecto que separa la salida de la llegada, que en 1897 eran los dos momentos recogidos por los medios de comunicación —por entonces, los medios eran los periódicos—, salvo que la expedición llevase un cronista oficial o alguien que recogiese sus impresiones de los pasos dados, ya fuese para sí o para la engañosa posteridad. En ese camino que separa la idea originaria de la meta se encuentra la verdadera razón de ser del expedicionario —del escritor, del cineasta, del pintor…, pues, en ci...