Al poco de llegar a Hollywood, Harold Lloyd entabló amistad con Hal Roach , que, al igual que él, trabajaba como extra en Samsom ( J. Farrell MacDonald , 1914). A partir de ese instante continuaron ejerciendo de figurantes hasta que el segundo recibió una pequeña herencia, que empleó para financiar y dirigir modestas producciones protagonizadas por el primero. Gracias a estas comedias Roach firmó un contrato de distribución con la Pathé , lo cual les posibilitó una mejor distribución de sus películas y un incremento de popularidad e importancia dentro de la joven industria en la que se convirtieron en dos figuras claves. Como tantos otros cómicos del cine mudo, Lloyd se inició interpretando un personaje que imitaba al exitoso vagabundo creado por Charles Chaplin , pero pronto quiso desmarcarse de esa tendencia que no colmaba sus aspiraciones artísticas, de modo que ideó su propio alter ego cinematográfico, aquél que se dio a conocer...