Algo rutinario no implica necesariamente que sea aburrido, pero no aporta nada nuevo, por lo que tampoco depara sorpresa alguna. Por tanto, de esto podría deducir que la rutina es la ausencia de la novedad y, en la mayoría de los casos, el afianzamiento de la repetición, quizá no una similar a la vivida por el presentador de Atrapado en el tiempo (Groundhog Dog; Harold Ramis, 1993), pero, al fin y al cabo, repetición de aquello que aceptamos como parte de nuestra cotidianidad o monotonía. Sin embargo, en ocasiones, sí me siento como Bill Murray atrapado en su eterno retorno al día de la marmota, pero sin posibilidad de alcanzar la perfección aprendiendo de mis errores, porque mi realidad (suma de “entorno” más “yo”) es imperfecta y nada tiene que ver con una película, en la que sus responsables planifican al detalle y saben qué va a suceder en las sucesivas escenas. Aparte de esos momentos, otro bucle me atrapa cuando veo una película como Bohemian Rhapsody (Bryan Singer, 2018), que siento que ya la he visto, no una, sino diez mil veces, lo cual me genera el desinterés, porque sé que me deparan los minutos.
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...




Comentarios
Publicar un comentario