Ir al contenido principal

Entradas

Y un gusanillo asomó por uno de los agujeros de la Historia

Y un gusanillo asomó por uno de los agujeros de la Historia Por Antonio Pardines Instantes como el ofrecido por Carlo Ginzburg en El queso y los gusanos  proponen más que rescatar del olvido a sus protagonistas. En su texto, el italiano se centra en la figura de un molinero del siglo XVI que hizo temblar el pensamiento oficial y la corrección de su época. Tal vez en otro periodo distinto, unas pocas décadas más adelante o incluso antes, lo habrían tomado por loco; pero entonces, precisamente durante aquellos años, el pulso entre Reforma y Contrarreforma, más que ideológico, era políticamente mortal. En su ensayo, Ginzburg mira a través de los agujeros del relato oficial y encuentra uno por el que colarse para recuperar a un personaje que no conquistó tierras, ni inventó nada que cambiase el devenir. Sencillamente, era un tipo que sabía leer (en lengua vulgar) y que juzgaba sus lecturas allí donde se juntan lo heredado, lo inventado, lo propio, lo universal… En la mente. Y es que ...

Kolya (1996)

Sensiblería putativa tras el telón   Por Antonio Pardines Desde El chico ( The Kid , Charles Chaplin, 1921), ¿cuántos largometrajes de niños y padres no biológicos han campado por la pantalla? Muchos, pero ahora me vienen a la mente Forja de hombres , Capitanes intrépidos , El libro de la selva , Historia de un vecindario , Tres padrinos y su versión previa también realizada por Ford, Yo soy el padre y la madre (para el lucimiento de Jerry Lewis y de la cómica plasticidad de Frank Tashlin), Desnudo entre lobos , Tres solteros y un biberón o mismamente las menos evidentes Campanadas a medianoche , El oso, Entrevista con el vampiro o Hellboy . Kolya ( Kolja , Jan Svěrák, 1996) presenta una de esas relaciones paterno-filiales y contiene otra real, la de los Svěrák, Jan (el director de la película), con Zdeněk (el guionista y también el protagonista del filme); hijo y padre respectivamente… Aparte de sus evidentes diferencias tanto genéricas como temáticas, las distintas propuest...

Fragmentos de nada: O espellismo no que xogamos

Fragmentos de nada: O espellismo no que xogamos Por Antonio Pardines Por moito que luza un nome propio, o fútbol, como calquera outro deporte de equipo, non o gaña nin perde un só xogador, aínda que poida marcar as diferenzas nun determinado intre do xogo. Pois iso é o que é: un xogo no que dous equipos compiten por acadar o triunfo. Mais non sempre foi un espectáculo mediático e popular no que o máis importante era o encontro. Hoxe,  cabe dubidar de que así sexa. A  competición, o seu impacto, supera en estampa mediática  e fanfarria a parafernalia propagandística da Olimpia (1936) filmada por Leni Riefenstahl, que, alén de ser a cineasta mimada dos xerifaltes nazis, pódese considerar unha precursora do espectáculo audiovisual deportivo, político  e comercial actual . En 1930, hai case un século, cando se celebrou a primeira Copa do Mundo, o fútbol era un deporte de equipo no que tanto montaban uns como os outros.  Daquela, a propaganda aínda era bebé e as com...

O negro gusta por partida dobre. Unha pesquisa na vida dun policía

O negro gusta por partida dobre. Unha pesquisa na vida dun policía Por Antonio Pardines Aínda que non sexa a literatura que mellor cadra cos meus intereses literarios actuais, é innegable a capacidade narrativa de Domingo Villar, autor de novela negra máis preto dun Manuel Vázquez Montalbán que dun Jim Thompson, quen si é do meu gusto. A partir do local (Vigo e arredores) e do seu coñecemento do xénero policíaco, Villar creou unha crónica policial e local que, priorizando as pescudas e a relación do protagonista co contorno, de seguro fixo e fai gozar a un amplo sector do público lector. Pero, desde a perspectiva comercial, como xa acontecera con Ollos de auga (Galaxia, Vigo, 2006), o máis salientable da súa novela A praia dos afogados (Galaxia, Vigo, 2009) é o que fixo pola industria editorial galega e polo idioma. Respectivamente, ambos atoparon nesta segunda aventura do inspector Leo Caldas en Panxón un tan necesitado empurrón económico (supervendas) e unha voz masiva que entraba ...

Representando espejismos

Representando espejismos Por Antonio Pardines Existe la falsa creencia de que en los países comunistas la gente no cobraba en dinero, sino en especies, ropa o una cama en una habitación de un piso estatal donde la cocina y el baño eran compartidos con otros iguales. Pero esa ausencia de papel moneda se aleja de la realidad que se vivía, puesto que los trabajadores cobraban un salario que luego deberían gastar en la compra de los productos estatales, que eran todos los que se encontraban en el mercado oficial. Aquellos salarios eran una miseria que les permitía mal vivir, y obligaba a no pocos a ganarse la vida con trabajos clandestinos que el control prohibía y perseguía (1), ya que esa clandestinidad laboral ponía en riesgo el monopolio estatal y sus precios establecidos (que solían ser cinco veces más). Esto me lleva a otra falsa creencia, la de que no existía un mundo empresarial rapaz. Claro que lo había, solo que estaba en manos del Estado. Ya Lenin y, en mayor medida, Stalin logr...

La ópera de los tres reinos

La ópera de tres reinos Por Antonio Pardines Una jugada que se presumía magistral, acabó siendo un error de cálculo. Alfonso VI, empleando medios dignos del elogio de cualquier maquiavélico extremo, reunificó los tres reinos en los que su padre había dividido el Asturleonés —Galicia, León y la joven Castilla— pero luego decidió dividir el Reino de Galicia de su hermano Ordoño en dos condados separados por el río Miño. Era una forma de dividir y debilitar un poder que amenazaba el suyo —pues las zonas portuguesas recuperadas al islam, reunían los territorios del Antiguo Reino Suevo—. Así que entregar el condado de Portugal a su hija Teresa y al marido de esta, y el de Galicia, a Urraca y a su cónyuge, parecía una solución lógica. Era «el divide y vencerás», aunque no le salió como esperaba. Por un lado, Teresa y Enrique de Borgoña, empujados por la Iglesia Bracarense, en su lucha con la de Santiago, acabaron por distanciarse de la corona alfonsina para aspirar a la propia; la cual se co...