Blaise Pascal, Descartes o Sócrates fueron algunos personajes históricos que Roberto Rossellini llevó a la pantalla televisiva durante la última etapa de su carrera, pero su primer acercamiento a nombres propios de la Historia se produjo mucho antes, cuando realizó su Francisco, juglar de Dios (Francesco, Giullare di Dio, 1950). La idea de exponer la cotidianidad de una comunidad religiosa surgió durante el episodio quinto de Paisà (1946), que se ubica y desarrolla en el tranquilo y silencioso monasterio donde ni el paso del tiempo ni la guerra, que se está librando en el exterior, hacen mella dentro de sus muros. De aquella obra capital y magistral del neorrealismo, Francisco, juglar de Dios heredó su estructura episódica: introducción y nueve sucesos que, salvo el tercero, se inician con la explicación <<de cómo...>> este o aquel franciscano (Francisco de Asís, Ginepro o Juan "el simple") viven experiencias que forman parte de su cotidianidad humana y espiritual, experiencias que la cámara recoge huyendo de artificios dramáticos y técnicos, lo que confiere al film un aspecto sencillo y austero, similar al de quienes inician su camino a lado de Francisco, asumiendo como característica definitoria la inocencia infantil que provoca un tono menos doloroso y dramático que el de anteriores trabajos realizados por el cineasta italiano.
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...



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