Ir al contenido principal

Moonrise Kingdom (2012)

Como se descubre en anteriores películas de Wes AndersonMoonrise Kingdom se encuentra poblada por individuos cuyos comportamientos pueden resultar a primera vista un tanto extraños, pero si se profundiza en ellos se observa que son fruto de necesidades y carencias emotivas y afectivas como las que condicionan a los miembros de la familia de Los Tenenbaum o a los tres hermanos de Viaje a Dajeeling. Y al igual que aquéllos, los personajes de Moonrise Kingdom se encuentran sumidos en la insatisfacción que les ha derrotado y obligado a ser como son, por lo que solo los dos niños protagonistas hacen algo para apartarse de ella al llevar a cabo el plan que han ideado por correspondencia. Pero antes de que las imágenes se centren en Sam (Jared Gilman) ya se comprende que se trata de un niño a quien no aceptan ni en el seno de su familia de acogida ni en el campamento scout de donde se fuga para encontrarse con Susan (Kara Hayward), condicionada por la indiferencia de unos padres que nada tienen que decirse, salvo el intercambio insustancial de información laboral. La aventura de Susan y Sam les lleva a recorrer una isla donde afloran sus sentimientos, sus reflexiones y su relación afectiva, en la que encuentran el calor y la comprensión que no han hallado en un entorno del que nunca se han sentido parte. La escapada es su manera de revelarse contra aquéllo que les lástima, y durante un breve espacio de tiempo consiguen apartarse de un ambiente repleto de seres emocionalmente tan heridos como ellos, entre quienes destaca la presencia del solitario jefe de los scouts (Edward Norton) y la del capitán Sharp (Bruce Willis), triste, taciturno y amante de Laura Bishop (Frances McDormand), la madre de la niña. No obstante, el sueño de libertad resulta efímero y concluye con su captura, pero la noticia de que Sam será enviado a un centro de acogida, o algo peor, parece despertar tanto a los adultos como al grupo de niños que hasta ese instante han rechazado a su compañero, a quien deciden ayudar para que vuelva a huir en compañía de su alma gemela poco antes de que estalle la tormenta a la que el narrador (Bob Balaban) hace referencia en los primeros compases de la película. En Moonrise Kingdom Wes Anderson volvió a desarrollar su peculiar estilo, que se posiciona entre el cine personal y el comercial, marcado por la irrealidad y el humor que dan forma a las relaciones que se producen entre los personajes, centro exclusivo de sus intereses como guionista y director; de ahí que se priorice en los sentimientos de rebeldía de los dos niños ante la pasividad de los adultos, en el distanciamiento que domina en el matrimonio Bishop o en la derrota existencial de un policía que intenta escapar de la soledad mediante su relación clandestina con Laura.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...