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Más fuerte que la ley (1949)


Poco antes de debutar como realizador en Balas vengadoras (I Shoot Jesse James; 1949) Samuel Fuller vendió uno de sus guiones a la Columbia Pictures, donde sería revisado por Helen Deustch (perdiendo parte de la perspectiva original del autor) para posteriormente ser filmado por Douglas Sirk, director que años después iniciaría su etapa en la Universal, en cuyo seno rodaría los melodramas que le dieron fama. El realizador alemán ni era un novato ni era la primera vez que dirigía un film negro, ya que anteriormente había filmado El asesino poeta (Lured; 1947) y Pacto tenebroso (Sleep, My Love; 1948). Así pues conocía el género y planteó la película a caballo entre el drama y el cine negro, dando como fruto esta interesante propuesta que presenta a un hombre que sacrifica sus férreas convicciones cuando se enamora de una joven ex-presidiaria. En un primer momento Más fuerte que la ley (Shockproof, 1949) muestra la moralidad sin tacha de Griff Marat (Cornel Wilde), agente de la condicional con aspiraciones a conseguir un puesto en el congreso, sin embargo la aparición de Jenny (Patricia Knight), la ex-convicta a quien supervisa, provoca que su existencia cambie radicalmente cuando se enamora de ella. A medida que la joven profundiza en su relación con Griff comprende que también ella podría enamorarse. hecho que no tarda en confirmarse y que la impulsa a huir de su lado, consciente de que no puede continuar con el engaño que había acordado con Harry Wesson (John Baragrey). Pero el agente de la ley no está dispuesto a perderla, por ello la busca y le pide que se casen, aunque para que el amor triunfe Jenny debe romper con Harry, a quien creía amar y quien no duda en amenazarla con contar a Griff que lo ha estado utilizando. La enamorada no puede permitir que Wesson dañe al hombre que ama falseando los hechos, de modo que, acorralada, no encuentra más opción que la de disparar sobre su antiguo amante. A Griff ya no le interesa su carrera, solo sus sentimientos, los mismos que le obligan a fugarse con Jenny y dejar atrás sus aspiraciones y su moralidad sin tacha. Construida desde una perspectiva de cine negro, Más fuerte que la ley evoluciona hacia una historia de amor llena de adversidades, sin que la pareja puede escapar del pasado que les persigue y les obliga a tomar decisiones que en circunstancias normales nunca elegirían. Jenny dispara contra su ex-amante para proteger a Griff, y este roba para escapar con su mujer para poder continuar unidos, aunque dominados por los remordimientos que convierten su relación de amor en un estado de mutuo reproche.

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