martes, 14 de abril de 2026

Tolstoi: entrega y creación


Finalizada la tercera lectura de la novela de Tolstoi, me dije que era la primera y la última vez que leería tres veces un libro ajeno. Después, una vez más, como ya había sucedido en las anteriores ocasiones, me pregunté qué me dice Tolstoi en su colosal crónica y qué puedo decir de una novela inabarcable, de la que hablar daría para otro libro; incluso para más de uno, dependiendo de quien estudiase y ensayase a partir de Guerra y paz. Así que dejé de lado la evolución psicológica de los personajes y los temas históricos que el autor expone a lo largo de sus páginas, y me puse a pensar en el esfuerzo y la labor de Tolstoi para llevar a cabo semejante tarea: de investigación, de reconstrucción, de reflexión, de creación. ¿Cómo le surgió la idea? ¿Por qué dedicarle tanto tiempo a la preparación y a la escritura de una obra descomunal que, para llevarla a cabo con éxito, había que ser algo más que un escritor? Obviamente, la novela es monumental ya solo por su contenido, pero también porque exige al lector una lectura pausada, que evite perder matices y, aunque suene contradictorio, invita a perderse en los escenarios, en el devenir y en la coralidad expuestas. La de Tolstoi es una exigencia justa y, de las que una vez se inicia la lectura, gustosa. Pero lo que me interesa preguntarme ya no son qué temas expone, (creo que) esa cuestión ya me la respondí muchos años atrás, cuando le “robé” a mi padre sus dos tomos del libro y los hice míos. Ahora, los interrogantes son otros, por ejemplo cómo logró combinar aspectos tan complejos como la psicología y la historia, los diálogos, la filosofía y las descripciones, los arquetipos, lo cotidiano y lo extraordinario, y que funcionasen como un todo. ¿Logró plasmar la marcialidad, la estrategia militar y la ambición heroica, también la decepción, porque él mismo había visto y vivido la guerra, en Crimea? ¿Supo transmitir los espacios y la humanidad porque recorrió los primeros y estudió los segundos, cual reportero que sale al encuentro de los testigos y los hechos, para luego, a diferencia de los periodistas profesionales, darle forma humanista porque no le interesaba la noticia? De hecho, lo napoleónico no era novedad cuando el escritor ruso realizó su obra; entonces ya era historia, y Tolstoi la emplea para adentrarse en la humanidad, en el qué nos mueve. Tolstoi mira a todos sus personajes con ojos (y mente) humanista, desde Natasha, la joven caprichosa que evoluciona hasta convertirse en una mujer distinta a la que apuntaba previo a la invasión napoleónica, o Pierre, el héroe tolstoiano por excelencia, aquel que desea conocer y comprender, aquel que sin ser heroico, ni militar, se acerca al campo de batalla con curiosidad, para descubrir qué. ¿Que en la muerte y en la batalla no hay gloria, tal como quizás ya sepa el príncipe Andrei a las puertas de la ausencia?

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