Con Carta a tres esposas (A Letter to Three Wives, 1949) y Eva al desnudo (All about Eve, 1950) Joseph L. Mankiewicz se convirtió en el primer y, hasta la fecha, único cineasta premiado en dos ocasiones consecutivas con el Oscar a la mejor dirección y al mejor guión. Su siguiente película fue Murmullos en la ciudad (People Will Talk, 1951), a la que siguió Operación Cicerón (Five Fingers), otra de sus cumbres cinematográficas, la cual también optó a ambos premios, pero, de haber ganado, el galardón al mejor guión no habría ido a parar a sus manos sino a las de Michael Wilson, que aparece en los títulos de crédito como el único autor del libreto. No obstante, cuando el responsable de El fantasma y la señora Muir (The Ghost and Mrs. Muir, 1947) se hizo cargo de Operación Cicerón, revisó y reescribió parte de la adaptación que Wilson había realizado de la novela de Ludwig C. Mayzisch (jefe del servicio secreto alemán en Turquía durante los hechos que se narran en la película), introduciendo en la trama aspectos que se repiten a lo largo de su filmografía: su sentido del humor, las apariencias y las mentiras, las ambiciones que conducen a los protagonista al fracaso o sus excelentes diálogos, repletos de dobles sentidos y del cinismo que caracteriza a muchos de sus personajes, de tal manera que se combinan a la perfección con las diversas influencias asumidas del cine negro semidocumental y del cine de espías desarrollado por Alfred Hitchcock. La película se abre al espectador explicando los hechos que acontecen en Turquía, en 1944, país neutral donde se citan algunas de las potencias implicadas en la Segunda Guerra Mundial, lo cual depara un panorama multinacional similar a otros ambientes internacionales inmortalizados en películas como Casablanca (Michael Curtiz, 1942) o El tercer hombre (The Third Man, Carol Reed, 1949).
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...



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