lunes, 8 de agosto de 2011

Éxodo (1960)

Tras el holocausto miles de judíos se encontraron sin hogar, sin familia y con obstáculos políticos y burocráticos que impedían su salida de un continente en el que habían sufrido el peor de los horrores. Muchas de estas personas tenían como meta Palestina, tierra que se presentaba como la esperanza de un nuevo hogar. Esta situación sirvió a Leon Uris para escribir la novela Éxodo y que poco tiempo después fue adaptada al cine por el guionista Dalton Trumbo, quien tras años de sufrimiento e injusticias pudo firmar con su nombre un guión producido y dirigido por Otto Preminger. La historia que narra Éxodo (Exodus) viene definida por el mismo título, la marcha de un grupo de judíos hacia la tierra prometida, sin embargo, estos hombres, mujeres y niños, son retenidos y condenados a esperar en campos de refugiados chipriotas, donde el tiempo pasa y nada ocurre. La prohibición de trasladarse a Palestina es un hecho, las fuerzas británicas encargadas del control del territorio no permiten la emigración por miedo al desequilibrio y a la amenaza de un levantamiento del pueblo árabe si desembarcan más hebreos en la zona. Este motivo retiene a más de 30.000 mil personas en la isla de Chipre, a donde Ari Ben Canaan (Paul Newman) es enviado con una misión con la que se pretende llamar la atención de todo el mundo, un grito de auxilio que se produce cuando las Naciones Unidas deben decidir la partición de los británicos de la tierra palestina. La tarea que Ari debe llevar a cabo no se presenta fácil, para lograr ponerla en marcha debe mentir, falsificar y engañar. El primer paso consiste en conseguir que los 611 pasajeros del Estrella de David sean puestos a su disposición. Los necesita y ellos le necesitan, puesto que sus destinos quedan unidos al embarcar en el Exodus, el barco con el que pretenden atravesar el bloqueo británico y alcanzar el puerto de Haifa, sin embargo, las órdenes del gobierno inglés son claras a ese repecto, el buque no irá a ninguna parte. Este hecho unifica el pensamiento de aquellos que se encuentran a bordo, es su oportunidad para decir al mundo que existen y que necesitan un hogar. La primera parte de Éxodo transcurre en tierras chipriotas bajo mandato británico y sobre la cubierta de un buque que no zarpa porque no existe un lugar que acepte a su pasaje. Esta tira y afloja entre las dos posiciones presenta a varios de los personajes principales del film y las relaciones que se producen entre ellos. Así pues, Kitty (Eva Marie Saint), una joven viuda amiga del general Sutherland (Ralph Richardson), desea que Karen (Jill Haworth), una muchacha de quince años, vaya con ella a Estados Unidos, pretende darle una oportunidad y dársela a sí misma. Sin embargo, Karen desea permanecer al lado de su pueblo, más aún cuando la situación se complica y se declara la huelga de hambre a bordo del Exodus. Kitty intercede ante el general Sutherland en favor de los huelguistas, mas el oficial al mando se encuentra con las manos atadas. El pulso entre el gobierno británico y los pasajeros del barco se convierte en un pulso internacional, que finalizará con la partida de la embarcación y con el comienzo de una segunda parte, claramente diferenciada de la primera, la gestación del estado libre de Israel. Para entonces, cuando el buque atraca en el puerto de la ciudad de Haifa, Kitty simpatiza con las ideas sionistas, sobre todo por la atracción que siente hacia Ari y el cariño que profesa a Karen, a quien promete buscar a su padre y visitarla en el pueblo de Gan Dafna, un lugar creado para acoger a los niños sin hogar, donde se les educa y cuida. La estancia en suelo palestino permitió que Otto Preminger presentase la situación anterior a la partida de los ingleses desde dos perspectivas diferentes: el terrorismo y la política, o lo que es lo mismo, los grupos creados por Barak Ben Canaan (Lee J.Cobb) y Akiva Ben Canaan (David Opatosu), dos hermanos, padre y tío de Ari, quienes por cuestiones metodológicas se ha separado y dejado de hablar. Barak es un político, cree en las palabras y en la creación de un Estado mediante un proceso pacífico en el que tienen cabida tanto judíos como árabes, un posicionamiento contrario al de su hermano, quien cree firmemente en el empleo de la violencia para expulsar a los ingleses de la zona. Éxodo (Exodus) es un film que no esconde sus preferencias, muestra la situación desde el punto de vista de los judíos, sin llegar a profundizar demasiado en los demás implicados, ya sean árabes o británicos, sin embargo esta cuestión no merma su aire de superproducción y de entretenimiento, pero que debería servir para plantear que si se aceptasen las diferencias (como dice Ari) entre cada individuo o pueblo, muchos de los males provocados por la humanidad nunca se habrían producido.


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