martes, 9 de agosto de 2011

Bola de fuego (1941)

Bola de fuego (Ball of fire) es una magnífica comedia de enredo, con algún toque de cine negro, como podría ser el personaje interpretado por Barbara Stanwyck, que salvando las distancias se encuentra emparentado con esa mujer fatal capaz de cualquier cosa con tal de conseguir sus objetivos. Asimismo, se presenta a un gangster sin escrúpulos (Dana Andrews) que no muestra el menor remordimiento ante los actos criminales que comete y, ¿cómo no? existe una víctima, que no es otro que Bertram Potts (Gary Cooper), un hombre que se siente intensamente atraído por una belleza a la que no puede resistirse y de la que nunca desconfía. La inocencia de Potts y de sus compañeros permite a Sugarpuss (Barbara Stanwyck) utilizarles a su antojo, lo cual le beneficia, a la espera de poder abandonar un lugar que sólo le sirve de refugio temporal. Hasta aquí la posible relación con el film noir. Porque lo que se presencia en todo momento es una comedia romántica, elegante y divertida, en la cual los profesores que viven con Potts ofrecen la imagen simpática e imprescindible para el desarrollo de la misma. Se observa una evolución en sus vidas, la presencia de Sugar les confiere la energía suficiente para descubrir que, a pesar de sus años y de sus inquietudes intelectuales, existen otras cosas que les pueden llenar (algo tan simple como la conga puede hacerles sentir felicidad). Por otro lado, cuenta con un excelente guión, escrito por el magnífico equipo que formaron Charles Brackett y Billy Wilder (un año después éste último dirigiría su primera película en Hollywood), en el que se percibe una perfecta armonía entre los personajes principales y los secundarios, acierto que evita que existan escenas superfluas o innecesarias. La presentación de los personajes, sus diálogos, la utilización de los vulgarismos de las personas de la calle, contraponiéndose a las cultas y refinadas expresiones utilizadas por los profesores, proporcionan un ritmo absorbente que permite disfrutar de una agradable sucesión de hechos en los que se ven involucrados este simpático grupo de marginados intelectuales. Bola de fuego es una gran comedia, que posee los ingredientes necesarios para ofrecer lo que promete; gracias en mayor medida al trabajo de su elenco, a un excelente director, Howard Hawks, y a un magnífico guión. Años después el propio Hawks realizaría un remake Nace una canción, interpretado por Danny Kaye (actor carente del talento de Gary Cooper), que resulta algo cargante. Su guión y puesta en escena, a pesar de basarse en la historia de original y de tratarse del mismo director, carecen del atractivo de ésta.

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