lunes, 9 de mayo de 2011

Dersu Uzala (1975)

Dersu Uzala, es una historia de aprendizaje, de intercambios de pensamientos, de tolerancia y de admiración hacia un mundo en constante interacción. O dicho de otra manera, Dersu Uzala es una hermosa poesía visual que transmite una sensación de libertar y de humanidad que pocos directores hubiesen podido lograr, pero, Kurosawa, un maestro de las imágenes, logró con esta película una de sus obras más sensibles y sinceras. Simplemente magnífico, pocos cantos a la amistad y a la naturaleza alcanzan el lirismo que se descubre en las bellas imágenes que delimitan el extenso marco natural por donde se desarrolla la relación del hombre con el hombre y de este con su entorno. Dicha relación se descubre en dos seres en apariencia distintos, pero que se respetan y admiran, dos sensaciones que derivan en la amistad sincera que los une. Dersu, un cazador de la taiga, posee un corazón ajeno a las corrupciones de la vida en sociedad. Su cotidianidad se centra en la caza y en su ir y venir por el bosque, donde se siente libre y en contacto con la "gente" de la naturaleza. Esta soledad nació tiempo atrás, cuando perdió a su familia, a la cual añora y, a menudo, ve en sus recuerdos. Su sensibilidad y su pureza espiritual hacen que Dersu confíe en los soldados con quienes se encuentra en el bosque, para él son buena gente, como lo es el sol, la luna, el fuego o el agua, aunque estos puede enfadarse y desatar su ira, ya que también son "gente" poderosa. Este encuentro fortuito marca el primer contacto entre el capitán y el cazador. Para el capitán, Dersu Uzala es un ser extraño, extraordinario y enigmático. Desea conocer más sobre él. ¿Cuántos años tiene? ¿Tiene familia? ¿Dónde vive?. Pero el viejo cazador desconoce su edad real, aunque sabe que ha vivido muchos inviernos. Aquí se encuentra otra gran diferencia entre el mundo del cazador y el mundo del capitán, el tiempo se mide y transcurre de manera muy distinta. También difiere el contacto de los hombres con el medio natural, mientras el cazador-guía es consciente de todas las criaturas que lo habitan, el resto de sus acompañantes no se plantean su existencia, sin embargo, van aprendiendo de este morador de la taiga, quien les aporta un nuevo enfoque del territorio que pretenden explorar. A cambio, los soldados, le ofrecen un seno familiar, que Dersu acepta de buen grado, ya no está solo, sino en compañía de buena gente que le quiere. Sin embargo, no todo resulta sencillo en un medio que se vuelve hostil a su antojo, puesto que las inclemencias de la naturaleza pondrán a prueba sus instintos de supervivencia, así como la fortaleza de sus espíritus.
Akira Kurosawa dividió la película en tres etapas cronológicas: la primera (que abre y cierra el círculo vital del film) en 1910, cuando el capitán recuerda cómo conoció a su amigo, que, inmediatamente, nos traslada a 1902 su primer contacto y el nacimiento de la admiración y de la amistad. Hacia la mitad del metraje, el relato avanza hasta un segundo encuentro, en 1907. Este nuevo contacto, a pesar de la alegría que les proporciona, deriva en una lucha contra un enemigo más cruel y caprichoso que la naturaleza, el paso del tiempo, que ataca sin piedad al pequeño gran cazador. Dersu empieza a sufrir los achaques de la edad, así como el miedo psicológico que ésta trae consigo, y que él representa en las fuerzas que rigen el medio que le rodea, un lugar que ama y que, finalmente, se vuelve en su contra. Sin embargo, el cazador comprende que prefiere luchar contra un medio que le será hostil, único lugar donde se siente "gente" y libre, que vivir en una jaula disfrazada de seguridad y llena de comodidades.


No hay comentarios:

Publicar un comentario