Ir al contenido principal

Sierra de Teruel (1939)



La narrativa de André Malraux se nutrió de vivencias propias que le sirvieron de inspiración para llenar las páginas de Los conquistadoresLa condición humana o Los nogales de Altenburg. Y propias también lo fueron las experiencias que dieron forma a La esperanza, narración que le sirvió de base argumental para realizar esta accidentada coproducción hispano-francesa en la que, aparte del guion (en el que colaboró Max Aub), asumió la dirección y también su montaje. Su
 única incursión en el ámbito cinematográfico se inició en 1938, poco antes de que las tropas del bando nacional entrasen en Cataluña, donde se estaba llevando a cabo el rodaje, lo que provocó que la filmación concluyese un año después en Francia. Como consecuencia de la caída de la Segunda República, los vencedores ordenaron la destrucción de todas las copias existentes, no obstante una de ellas pudo salvarse y, finalmente, Sierra de Teruel se estrenó en 1945 (en España no lo haría hasta 1978), aunque ya era demasiado tarde para atraer a la opinión pública hacia la causa republicana. Ninguna democracia intervino en apoyo de la República, pero sí lo hicieron hombres y mujeres de diversas nacionalidades, condición y pensamiento ideológico, a quienes unía la lucha libertaria que también libran los aviadores voluntarios que protagonizan el film de Malraux, individuos corrientes que se unen a la lucha por distintas razones, que van desde el pacifismo (no practicado) de uno de los miembros del grupo hasta el aburrimiento que convenció a otro de los compañeros. Así pues desde una perspectiva socio-política, al igual que el documental Tierra de España (The Spanish Earth; Joris Ivens, 1937), Sierra de Teruel (L'espoir, 1939) nació con una finalidad propagandística clara, la de llamar la atención de las democracias mundiales para que estas apoyasen a la lucha del gobierno legítimo contra los militares insurgentes, sin embargo su intento fue vano, aunque su falta de éxito no resta valor a una película que, combinando poética, realismo y la desilusión de saberse una causa perdida, se descubre en la actualidad como uno de los mejores acercamientos cinematográficos al conflicto civil y militar español. A lo largo de su escasa hora de metraje, Malraux expuso la precaria situación por la que atraviesan tanto los voluntarios como los paisanos que luchan en el frente de Teruel, donde los acontecimientos y la privación forman forma parte de su cotidianidad, como también lo forman la camaradería, la colaboración y el espíritu de sacrificio que nace de la esperanza de vencer en una guerra que, en Sierra de Teruel, se desarrolla durante un momento puntual de 1937, en pueblos y campos de la provincia aragonesa donde el autor de La condición humana intervino como jefe de la escuadrilla "España" que él mismo se encargó de crear. Este cuerpo de aviación mal pertrechado, carente de recursos humanos y materiales, se convierte en uno de los ejes principales de la producción, que se desarrolla desde el partidismo que defiende la postura republicana en su lucha contra el frente nacional, mejor equipado y superior en número. Pero, además de los aviadores voluntarios, se descubre un segundo frente, aquel que forman los vecinos y vecinas de los distintos pueblos turolenses donde se desarrolla la acción. Son hombres y mujeres sin más preparación que su espíritu combativo, que colaboran para frenar el avance nacional sin otros medios que aquellos que encuentran en sus hogares, y que las imágenes de Sierra de Teruel detallan con cuidado realismo, pero también con el desencanto de saber que la marcha de la guerra no les sonríe. Las vivencias de estos combatientes en su lucha contra el enemigo y contra la carestía les obliga a emplear armamento obsoleto o material civil (como los vehículos que iluminan el despegue de los aviones), lo que implica un enfrentamiento desigual que se expone desde una perspectiva realista, no exenta de lirismo, que se ve potenciada por el uso del sonido ambiente como fondo sonoro y por la precisión documental de imágenes que acercan al público a la realidad de la época, en secuencias como la de dos aviones republicanos sobrevolando las tierras turolenses, en las escenas que se desarrollan en la improvisada base aérea y en las localidades donde se descubren costumbres, pero también las reacciones humanas ante el conflicto y sus inevitables consecuencias.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...