Estos dos personajes permiten a Nolan realizar sus trucos de prestidigitador, el jugar con nuestra percepción y con el tiempo narrativo, en este caso dos momentos: uno sigue la evolución del padre y otro el de la hija. Y es que Nolan, en ningún caso es un cineasta crítico ni reflexivo. No es un humanista, en el cien de su época no hay espacio industria para ese tipo de cineasta. Es como a fuese un Malick (planeándose cuestiones temporales y de identidad), pero sin realmente interrogarse. Solo es la percha, la imagen, pero no hay nada detrás de su ruido y su estética visual; la cual se edifica sobre el uso de un montaje veloz que impide el pensamiento y genera la sensación de ritmo, de poder dominar y jugar el tiempo o perderse en él. Así tenemos varios puntos de interés que transitan como si sucediesen en un presente continuo, aunque lo hagan en varios tiempos que distan entre sí, pero que buscan lo mismo: la supervivencia de la especie. Pero dicha búsqueda es inevitable, pues es instintiva, por lo que la ciencia nunca será el fin, solo el medio para la colonización de otros planetas: la búsqueda de condiciones idóneas para perpetuarnos. La gravedad y el tiempo, como dimensión física, relativa, permiten a Nolan jugar con los diferentes espacios temporales a lo largo de su filmografía, confundiéndolos, haciendo que se acerquen, que influyan unos en otros, pues están conectados, aunque sin tocarse en un mismo plano —el caso de Murph y su fantasma, unidos por el amor, la dimensión más importante, la que mueve a Cooper, la que mueve los mundos y los distintos tiempos. El amor en Interstellar es el eje que permite que todo lo demás tenga su razón de ser o que sea posible. Para Nolan, la ciencia, la exploración o el tiempo, son realidades cuya validez queda supeditada a ese sentimiento humano por el que Coop siente que vale la pena su sacrificio —abandonar a Tom y a Murph para perseguir una posibilidad para ellos. De aceptar la validez del amor como piedra angular, también habría que asumir que Interestelar da una respuesta concreta, pero sin plantear ninguna pregunta. Las da hechas, o eso parece, quizá porque a Nolan no le interese entrar en cuestiones antropológicas y existenciales, más allá de insinuar posibles en los que no pretende profundizar porque lo suyo es cine, no una ponencia científica ni filosófica, y vuelca toda su “energía” en dotar de ritmo trepidante y emocional a los hechos que narra. Y lo logra con creces, gracias al uso que hace del montaje y del fondo musical que cobra protagonismo en ciertos pasajes del film, para potenciar la emoción que el cineasta británico pretende transmitir: rabia ante la muerte de la luz y amor como fuerza motriz de su odisea espacial más allá de La vía láctea.
sábado, 20 de febrero de 2021
Interstellar (2014)
NO ENTRES DÓCILMENTE EN ESA BUENA NOCHE*
<<No entres dócilmente en esa buena noche,
Que al final del día debería la vejez arder y delirar;
Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz.
Aunque los sabios entienden al final que la oscuridad es lo correcto,
Como a su verbo ningún rayo ha confiado vigor,
No entran dócilmente en esa buena noche.
Llorando los hombres buenos, al llegar la última ola
Por el brillo con que sus frágiles obras pudieron haber danzado en una verde bahía,
Se enfurecen, se enfurecen ante la muerte de la luz.
Y los locos, que al sol cogieron al vuelo en sus cantares,
Y advierten, demasiado tarde, la ofensa que le hacían,
No entran dócilmente en esa buena noche.
Y los hombres graves, que cerca de la muerte con la vista que se apaga
Ven que esos ojos ciegos pudieron brillar como meteoros y ser alegres,
Se enfurecen, se enfurecen ante la muerte de la luz.
Y tú, padre mio, allá en tu cima triste,
Maldíceme o bendíceme con tus fieras lágrimas, lo ruego.
No entres dócilmente en esa buena noche.
Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz.>>
Autor: Dylan Thomas
Queda bonito y hasta culto introducir una poesía en una película o en un texto y repetirla en diferentes momentos, para que nadie se olvide de que esta presenciando algo grande, de alta escuela, pero si lo es ¿para qué necesita buscar fuera? Pues porque no es lo que quiere aparentar. Por ejemplo, en Stanley Kubrick había la poética y el ego del artista, sus obsesiones; en Christopher Nolan hay el ego del trilero que vede prestigio, y la necesidad insertar un poema como el de Dylan Thomas para aparentar que su arquitectura (basada en el montaje, el sonido y la banda sonora) es poética.
*DO NOT GO GENTLE INTO THAT GOOD NIGHT
Do not go gentle into that good night,
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.
Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.
Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.
Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night.
Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.
And you, my father, there on the sad height,
Curse, bless, me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.
Rage, rage against the dying of the light.
Autor: Dylan Thomas
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