Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...
Acabo de conseguir un DvD de esta película. Hace poco vi una versión televisiva argentina con el gran Narciso Ibáñez Menta. De momento las versiones que más me atraen son las de John Barrymore y Fredrich March.
ResponderEliminarSaludos!
Borgo.
De las que he visto, las que más me gustan son la de Rouben Mamoulian y la de Jean Renoir. La de Narciso Ibáñez Menta no la he visto, pero intentaré solucionarlo. Y esta versión no está mal. Espero que la disfrutes. Saludos!
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