La tragedia de los hermanos Del Hierro se gesta a raíz del asesinato de su padre (Eduardo Noriega) y de la obsesiva intención de venganza que se apodera de su madre (Columba Domínguez), quien les educa desde niños con un único propósito: dar muerte al asesino del difunto. Realizado por el director mexicano Ismael Rodríguez, Los hermanos del Hierro (1961) es un western trágico en el que la desolación que se observa sería similar a la idea de venganza que condena a Martín (Julio Alemán) y a Reynaldo (Antonio Aguilar), ya que esa obsesión de ajustar cuentas sería el desolador eje sobre el cual giran sus vidas, sin permitirles otra opción que la de aguardar el encuentro con el asesino paterno. Sin embargo, Reynaldo quiere desprenderse de esa maldición que no le ha permitido vivir ni su niñez ni su juventud, ambas dominadas por la espera de odio fomentada a diario por una madre que no les ha brindado la oportunidad de sentir otras emociones, circunstancia que se observa en la parte inicial del film, cuando los hermanos son niños y Martín, el pequeño, rehuye las armas, hasta el extremo de ser forzado a emplearlas, imposición que le marca y convierte en el perro rabioso que es en el presente. El encuentro entre los hermanos Del Hierro y Velasco (Emilio Fernández) muestra dos comportamientos opuestos: por un lado, Reynaldo desea olvidar el odio que le han inculcado, mientras que Martín aprieta el gatillo para descargar en el cuerpo del asesino de su padre el rencor que su madre ha grabado en su alma a lo largo de los años, poniendo fin a una venganza que no calma ni la ansiedad ni la rabia, sino que da paso a la tragedia que les perseguirá a partir de ese instante. Martin no duda en emplear la violencia cuando las cosas no le gustan, comportamiento que no se descubre en su hermano, que ha comprendido que si el odio le domina nunca podrá encontrar la paz que anhela, la misma que la vida de pistolero no les puede ofrecer, ya que ésta sería una vida que sólo conduce a la soledad o a la muerte. Reynaldo desea vivir, se enamora y pretende compartir sus días con Jacinta Cárdenas (Patricia Conde), pero resulta un amor imposible cuando descubre que su hermano, enamorado de la misma mujer, decide llevársela consigo, desoyendo las amenazas de Manuel Cárdenas (David Reynoso), el hermano de la chica que se convierte en la mujer de Martín y en el desconsuelo de Reynaldo.
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...
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