lunes, 30 de julio de 2012

La vida de Brian (1979)

A estas alturas pocos despistados no saben que Monty Python fue un grupo de humoristas formado por cinco británicos y un estadounidense que alcanzó un enorme éxito en Gran Bretaña con el show televisivo Monty Python's Flying Circus (1969-1974), un programa compuesto de memorables sketches que ya anunciaba el humor que posteriormente dominaría en sus incursiones cinematográficas en varias películas que no dejaron indiferente, sobre todo La vida de Brian (Life of Brian), divertida y ácida sátira que alcanza cotas de máxima irreverencia. Criticada por algunos, alabada por otros, la película narra la historia de Brian (Graham Chapman), un joven judío a quien sus contemporáneos confunden con el mesías, hecho que provoca que el humor rija su deambular por un Jerusalén bajo dominio romano. Como testigo y víctima de excepción, Brian experimenta en primera persona los acontecimientos que cambiaron la Historia reescrita por los Monty Python, desde las lapidaciones por aquel entonces prohibidas a las mujeres, aunque estas acuden al espectáculo ocultando su sexo bajo las barbas postizas que también se venden en el puesto de piedras y gravilla, hasta ser juzgado por el gobernador romano Poncio Pilatos (Michael Palin). Estos y otros hechos se encuentran documentados en el estudio que en 1979 realizó un grupo de historiadores del humor más absurdo, pero no por ello carente de ingenio, el cual constata la existencia de un personaje histórico que, según cuentan las fuentes, respondía al nombre de Brian Cohen (Graham Chapman), nacido el día cero del año cero en el punto cero y pico, sí, al lado del famoso portal de Belén. Este hombre de madre dominante y viril (Terry Jones), de padre desconocido, aunque se cree que se trataba de un soldado romano llamado Traviesus Maximus, el mismo joven que acude a apedrear a todo aquel que ose pronunciar el nombre de Jehová y que trabaja en el Coliseo de Jerusalén vendiendo morros de nutria y otras exquisiteces que tanto gustan al opresor romano, sí, este mismo hombre se une al Frente Popular de Judea y no al Frente Judaico Popular o al Frente del Pueblo Judáico, porque esos no serían más que unos disidentes. En su primer encargo como independentista del FPJ Brian demuestra su desconocimiento de las declinaciones del latín, sin embargo, un centurión romano le ayuda a corregir su error gramatical, para luego castigarle con cien copias de “Romani ite domun” que deben ser escritas en la fachada del palacio de un Pilatos un tanto especial, que tiene serios problemas a la hora de pronunciar la letra r, no así su amigo íntimo Pijus Magnificus (Biggus Dickus en su v.o.) (Graham Chapman), que tiene los suyos con la s. En definitiva, La vida de Brian (Life of Brian) es una irreverente sátira cinematográfica que puede provocar atracción o rechazo, pero nunca indiferencia, pero también es la obra cumbre de Graham Chapman, John Cleese, Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones y Michael Palin, miembros de ese inolvidable sexteto de genios del humor capaces de perpetrar esta broma en la que se parodia la vida de un hombre que no quiere ser el mesías, pero que no puede evitar que el pueblo le siga y le aclame como tal, ya que ninguno de sus seguidores tiene muy claro por qué lo hace, y quizá este sea el motivo que los impulsa a seguir y a malinterpretar las palabras de Brian. Todos los componentes de Monty Python participaron en la escritura del guion, sin embargo fue Terry Jones el encargado de firmar como director, mientras que las escenas animadas corrieron a cargo de Gilliam. La mayoría de los personajes importantes fueron encarnados por el sexteto, salvo el de Judith (Sue-Jones-Davies), la chica que trae de cabeza a un joven que inútilmente intenta escapar (incluso como polizonte en una nave espacial) de un destino que le depara escuchar "Bright side of the life" en una multitudinaria crucifixión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario