Ir al contenido principal

¿Qué tal, pussycat? (1965)


Después de verle actuar en un show en directo, el productor Charles K.Feldman y el actor Warren Beatty le propusieron la escritura del guión de ¿Qué tal pussycat? (What's New Pussycat?), que iba a ser interpretada por el segundo, propuesta que Woody Allen aceptó a cambio de asegurarse uno de los papeles principales del film, que finalmente contaría con la presencia de dos Peter muy conocidos por aquel entonces: Sellers y O'Toole, además de un destacado grupo de actrices (Romy SchneiderCapucineUrsulla Andress o Paula Prentiss) que se unirían a ellos para dar rienda suelta a un film fallido, que sirvió como puerta de entrada en el cine para un Woody Allen que no quedó nada satisfecho con el resultado final de la película, muy inferior a sus filmes como director, entre los que se cuentan joyas cinematográficas como Zelig o Delitos y faltas. La trama argumental se centra en la figura de Michael James (Peter O'Toole), redactor de una revista de moda incapaz de asumir una relación de pareja estable o de rechazar a las numerosas admiradoras que se le acercan, por lo que no encuentra otra solución que la de buscar ayuda profesional en las terapias del doctor Fassbender (Peter Sellers), un psicoanalista con cierto aire a John Lennon que necesita más ayuda que cualquiera de sus pacientes, debido a su constante afán por conquistar a cualquier mujer que no sea la suya, y claro está él no es Michael. Y el tercer Romeo en discordia se presenta en el tímido Victor (Woody Allen), amigo del redactor y enamorado de Carol (Romy Schneider), la novia de éste, desespera ante la negativa de Michael a asumir una relación que no avanza por las inseguridades que le dominan, ya que teme dar un paso del que no está nada seguro. ¿Qué tal pussycat? presenta alguna pincelada de lo que sería parte del cine de Allen (psicoanálisis, relaciones de pareja e inseguridades de sus protagonistas), sin embargo se encuentra a años luz de sus películas, ya que en el film de Clive Donner se cambió parte del guión para convertirlo en un film sin sentido, dominado por la presencia de sus estrellas en detrimento de las delirantes conductas de unos individuos con problemas de pareja y de identidad, cuestión que convencería a Allen para no volver a escribir un guión que no fuese dirigido y controlado por él (algo que ha cumplido si se exceptúa Sueños de seductor).

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...