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Tiempos de gloria (1989)


La Guerra de la Secesión ha sido trasladada al cine en numerosas ocasiones, presentando los hechos históricos desde perspectivas diferentes más o menos realistas, pero, a menudo, ese realismo solo es apariencia y, por lo tanto, es superficial. No profundiza en las causas del conflicto, ni en los intereses en la sombra, ni en la realidad de la comunidad afroestadounidense que supuestamente liberaba de la esclavitud. 
Tiempos de Gloria (Glory, 1989) recrea un hecho insólito por aquel entonces: la creación de uno de los primeros regimientos de soldados afroamericanos libres, ya fuesen esclavos fugitivos, como Trip (Denzel Washington), u hombres nacidos libres, como Thomas (Andre Braugher). Las cartas del coronel del 54 de Masachussets Robert Gould Shaw fueron la principal fuente histórica para un film que se centra en su propia experiencia. Robert Gould Shaw (Matthew Broderick) es un joven oficial de la Unión a quien encargan la complicada misión de crear una tropa a partir de unos individuos que han sido sometidos a la crueldad y a la injusticia que significa la esclavitud. Inicialmente, la impotencia domina a Robert, pero esa sensación no merma su deseo de ofrecer la oportunidad que se merecen los reclutas, hombres que únicamente anhelan entrar en combate para poder luchar por la libertad aprobada por el congreso, pero a la que tendrían derecho por su condición de seres humanos Shaw es consciente de la dificultad de su cometido y de su necesidad de contar con el apoyo de gente de confianza, por ese motivo pide a su amigo Forbes (Cary Elwes) que sea su segundo, a pesar del riesgo que significa caer en manos del enemigo siendo oficial de un regimiento de antiguos esclavos. Más de seiscientos hombres libres aguardan en un campo de instrucción donde se desvela la existencia de diferencias raciales y de abusos a los que son sometidos por el color de su piel; allí nadie les toma en serio, salvo Shaw y Forbes. Se les niegan armas o un par de botas, que no llegan debido a la negligencia intencionada de oficiales sin escrúpulos, que les minusvaloran y utilizan para beneficio propio, hecho que no pasa por alto el joven oficial, que en todo momento se muestra acorde con su pensamiento de crear el mejor regimiento posible. Los hombres del 54 son conscientes de que no les toman en serio, de que se les utiliza y se les juzga por el color de su piel, realidad que descubren y confirman cuando les rebajan la paga de 13$ a 10$, un abuso que les une en su negativa, y les convierte en la unidad que les permite expresar su libertad. Edward Zwick enfocó Tiempos de Gloría desde una perspectiva épica, que gira en torno a la pareja formada por los oficiales Shaw y Forbes y a cuatro reclutas: Trip, Rawlins (Morgan Freeman), Thomas y Sharts (Jhimi Kennedy), entre quienes aparentemente no existe ningún rasgo común, salvo las ansias de luchar por la libertad de los suyos. Estos cuatro soldados superan sus diferencias iniciales, creándose entre ellos un lazo inquebrantable y un destino común, que pasa por alcanzar el sueño que se les niega: entrar en batalla. Dicha negativa desespera tanto a los oficiales (Shaw y Forbes) como a los hombres del regimiento, y les lleva a la comprensión de que están siendo utilizados como parte de una campaña  propagandística que preconiza una igualdad inexistente, pues es evidente que tanto a Shaw como a sus hombres no se les tiene en cuenta, ya que sólo se les utiliza para misiones de saqueo, cometido que aleja al regimiento de su momento de gloria, de entrega y de lucha por su libertad.

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