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Tierra generosa (1946)


En su ciclo de terror para la RKO, Jacques Tourneur demostró que era un cineasta de recursos, capaz de sacar adelante proyectos de muy bajo presupuesto con excelentes resultados, y lo hacía dotando a sus historias de poesía y de una psicológica rica y adulta. Su habilidad para narrar sin necesidad de alardear de su espléndido manejo del tempo narrativo, de las luces y de las sombras en las que se mueven los personajes (claroscuros que remiten al interior del alma humana) o de la sutileza con la que muestra las emociones también se observa en sus películas de presupuestos holgados, películas como su primer western, producido por Walter Wanger para Universal Pictures, en el que combinó a la perfección aspectos del género con su maestría para dotar de alma a personajes e imágenes que invitan a sumergirse en lo visible y en aquellas cuestiones omitidas aunque nunca escondidas. Pero quizá Tierra generosa (Canyon Passage, 1946) destaque a primera vista por el tono pictórico empleado por Tourneur para dibujar y colorear (en su primer film en color) un paisaje humano donde los deseos silenciados y las ambiciones personales nos adentran en la intimidad de un western que encuentra su razón de ser en los sentimientos y en las conflictivas relaciones que se producen en el entorno natural al que Logan Stuart (Dana Andrews) regresa tras su estancia en Portland, donde al inicio del film se encuentra con Lucy Overmire (Susan Hayward) y sufre el ataque nocturno de Bragg (Ward Bond). Su vuelta a Jacksonville nos descubre su relación con Lucy, George Camrose (Brian Donlevy) y Caroline Marsh (Patricia Roc), o mejor escrito, nos descubre la pasión silenciada, la amistad, el desencanto y la envidia, el hogar o las costumbres que marcan el ritmo de la película y el comportamiento de los protagonistas, condicionados por las emociones contenidas y por las distintas circunstancias que inevitablemente remiten a las sombras internas y a las externas que amenazan la armonía de la comunidad en construcción de la cual forman parte. Tierra generosa es un film de hombres y de mujeres que habitan un espacio salvaje que han convertido en su hogar, que funciona y progresa si cada miembro acepta el compromiso que posibilita el equilibrio que desaparece cuando Camrose traiciona la confianza de sus clientes o cuando Bragg da rienda suelta al salvajismo que provoca la ira de los vecinos indios. La ruptura de la armonía inicial, aquella que se observa en la casa de los Dance o en el campo donde se celebra la boda, marcan parte de los intereses de la película, aunque Tourneur nunca olvida la importancia del individuo e indaga en aquellos aspectos que lo afectan (deber, deseo, ideales, contradicciones, individualidad,...) y lo enfrentan a las costumbres establecidas por y para el beneficio de la comunidad que le exige renunciar a parte de la libertad que Logan desea mantener intacta, pues esa libertad a la que se aferra son sus inquietudes y sus sueños.

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