Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...



Toño. Muy bien ese ahondamiento en la raíz ignota de la escritura como prólogo a Petersen. Y me gusta ese "sigue dentro del blog" para esquivos merodeadores de likes
ResponderEliminarGracias. El proceso de escritura y el de lectura son mágicos y complementarios, en realidad son indisociables. El primero carece de sentido sin el segundo, y este no existiría sin aquel. A veces, me he preguntado para qué escribo. Y también he sentido cierta impotencia, al comprobar día sí y otro también como mis publicaciones (y la de tantas y tantos) son comentadas sin haber sido leídas; lo que me llevó a poner “sigue en el blog” en los enlaces que comparto en Facebook.
EliminarNo puedo estar más de acuerdo con tus reflexiones sobre el divergente proceso creativo de la literatura y el Cine.-por ejemplo, a mi me encandila la reconstrucción maravillosa que Truffaut ensaya sobre el rodaje de una peli y la base colaborativa que implica en esa peli que tantos amamos-. Desde luego, la una ha proporcionado al otro material extraordinario que ha dado obras formidables.Pero también ha generado frustraciones significativas entre los lectores.Que hayas elegido esta peli precisamente para ilustrar el fenómeno me connueve.Fue la primera lectura infantil de calidad que recuerdo-lo que he cometado muchas veces, fue un regalo de mi tía Silvia, a una nena que vivía en una casa casi sin libros-.Me encantó.Y la peli en su momento nos desilusionó.Y vista recientenente con mi hijo se me hizo insoportable.Una reflexión brillante.
ResponderEliminar¡Gracias! No puedo estar más de acuerdo, la reconstrucción de Truffaut es maravillosa. Y ahora que hablas de lecturas infantiles, es muy probable que escogiese este libro y esta película porque la novela también conquistó mi fantasía en la niñez. Digo “muy probable” porque cuando escribía sobre libro y película era consciente de que el libro continuaba ahí, en mi memoria, más de tres décadas después de su lectura infantil y que la película, vuelta a ver de adulto, seguía sin llenarme como si lo habían hecho aquellas páginas de un libro que animó mi imaginación de entonces. Quizá ese “conflicto” cine-literatura condicionó mi reflexión.
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