En esos <<escenarios naturales>>, el responsable de El mundo en sus manos (The World in His Arms, 1952) se sentía libre y aventurero, algo que siempre fue, y esas dos sensaciones, unidas a su magistral capacidad cinematográfica, se descubren en películas como Una trompeta lejana, la cual no desentona con el ritmo narrativo y la vitalidad de un cineasta que cerró su carrera transitando espacios abiertos de Arizona y México acompasado por la partitura de Max Steiner, de los grandes compositores de Hollywood, y en el interior del fuerte donde Matt Hazard (Troy Donahue) es destinado tras graduarse en West Point. Este teniente del sexto de caballería presenta una ambición igual de elevada que su idea de honor o que su empeño por transformar a los hombres bajo su mando en verdaderos soldados, aunque también se encuentra con su primer enfrentamiento con una realidad que escapa a su control. La pasión entre Kitty (Suzanne Pleshette) y Matt se desata antes del fallecimiento del teniente Mainwarring (William Reynolds), el marido de esta mujer insatisfecha y desencantada con su vida, una mujer que se casó sin amor y que vive con su ausencia hasta su encuentro con el joven oficial. Pero la relación entre la pareja se verá afectada por la llegada al fuerte de Laura (Diane McBain), la prometida de Matt y sobrina del general Quaint (James Gregory). Ambas mujeres muestran comportamientos e intereses opuestos, Laura satisface la ambición y Kitty el afecto del tercer vértice del triángulo amoroso que comparte entidad dramática con la evolución humana de su protagonista, una evolución que se produce a raíz de su contacto con la viuda y con el pueblo apache al que convence de la necesidad de abandonar las armas. De tal manera, su periplo implica la transformación de joven con aspiraciones de promoción al oficial consciente de la injusticia sufrida por los indios, lo cual implica su renuncia a la condecoración que el secretario de guerra (Kent Smith) le impone en un despacho de Washington donde Matt descubre que los intereses económicos se posicionan por encima de las necesidades de la orgullosa tribu a la que ofreció el pacto de regresar a sus tierras y vivir en paz.

*Entrecomillado de Raoul Walsh: El cine en sus manos (Each Man in His Time, 1974) (traducción de Francisco Delgado). Ediciones JC Clementine, Madrid, 1998.


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