domingo, 10 de marzo de 2013

Ulises (1954)

La mitología griega ha sido y es fuente de inspiración para aventuras y fantasías cinematográficas, algunas de las cuales tienen su origen en los poemas homéricos de La Iliada y La Odisea, siendo este último el que sirvió para realizar el guión del film dirigido por Mario Camerini y producido por dos figuras claves dentro de la cinematografía italiana de la segunda mitad del sglo XX: Carlo Ponti y Dino de Laurentiis, que optaron, como fue costumbre en muchas de sus producciones, por un reparto internacional, en esta ocasión, encabezado por Kirk DouglasSilvana Mangano y Anthony Quinn, en el rol de Antinoos, el líder de los pretendientes que atosigan a la fiel esposa del héroe. Penélope (Silvana Mangano) observa desde la desesperación y la tristeza como su hogar se encuentra abarrotado de hombres que pretenden su mano para acceder al trono de Itaca, sin embargo, ella no desea un nuevo enlace, dominada por su soledad tras dos décadas de espera por un esposo que no regresa. Los años han pasado desde que los muros de Ilion se derrumbaron ante los ejércitos argivos, pero no por la fuerza, sino por la astucia de Ulises (Kirk Douglas), capaz de urdir la treta que provocó la caída de los troyanos cuando estos aceptaron como presente aquel famoso caballo de madera donde se escondía las huestes aqueas; como consecuencia los soldados arrasaron la ciudad y la guerra llegó a su fin, y la vuelta al hogar de los héroes griegos se convirtió en una realidad salvo para Odiseo, que no tardó en sufrir la ira del dios Poseidón. Durante largo tiempo Ulises estuvo confinado en la isla de la ninfa Calipso, para posteriormente iniciar la odisea que narra el film de Mario Camerini, que presenta al héroe cuando este alcanza una costa vecina a Itaca, pero sin ser consciente de quién es o dónde se encuentra. Aquellos que le observan descubren en el desconocido un comportamiento regio que rezuma fuerza y astucia, las mismas armas que utiliza a lo largo de tres flashbacks que sirven para que el espectador conozca sus andanzas y el desmemoriado recupere sus recuerdos. Las imágenes surgen en la mente del hijo de Laertes; se ve abordo de una nave que no tarda en detenerse en la isla de Polifemo, el cíclope hijo de Poseidón, que les retiene en su cueva hasta que logran escapar gracias a las artimañas de un hombre que maneja el ingenio y la mentira mejor que cualquier otro mortal. Ulises no teme a los dioses como tampoco duda al enfrentarse a sus designios, aunque, como héroe griego, no destaca por su bravura en combate, característica más cercana a Aquiles, Ayax o Diomedes, lo suyo es la astucia, aunque no por ello deja de ser diestro con las armas, como comprobarán los pretendientes cuando se presente en su palacio de Itaca. Ulises (Ulisse) bebe del poema épico de Homero, aunque como en cualquier adaptación la fuente literaria sufre alteraciones, recortes o añadiduras que se encuentran al servicio de la filmación o de los intereses de guionistas, productores y directores, aún así mantiene aspectos del relato original, pero relega a Telémaco (Franco Interlenghi), hijo del héroe, al ostracismo, del mismo modo que prescinde de la presencia de los dioses (Atenea se presenta ante Telémaco al inicio del texto homérico) en una aventura que enfrenta a Ulises con el gigante de un solo ojo, con las sirenas, seres fabulosos de melodiosas voces, y con su estancia en los dominios de Circe (Silvana Mangano), la deidad que le ofrece la inmortalidad que rechaza para poder regresar a su hogar y a los brazos de la casta Penélope.

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