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Doctor Mabuse (1922)



En referencia a Fritz Lang, Samuel Fuller dijo: <<era un experto en el arte de captar mágicamente las obsesiones de un hombre>> (Il était une fois... Samuel Fuller, Cahiers du cinema, 1986). Esta afirmación encaja a la perfección con lo expuesto por el realizador vienés en Doctor Mabuse (Dr.Mabuse der spieler), una de sus mejores películas mudas y un rotundo éxito comercial que le confirmó como el director más importante de la Decla-Bioscop-UFA, la gigante cinematográfica alemana. Debido a su larga duración, superior a las cuatro horas, c
omo había hecho con anterioridad en Die Spinnen y volvería a hacer en Los nibelungos y en el díptico La tumba india-El tigre de Esnapur, Lang dividió la película en dos partes: Doctor Mabuse el jugador (retrato de una época), más rápida en su desarrollo, e Infierno de crímenes (Hombres de una época), más intimista y opresiva, que a su vez se componen de seis actos en los que mostró parte de un país sumido en la crisis económica y social generada como consecuencia de las duras sanciones impuestas en el Tratado de Versalles a la conclusión de la Primera Guerra Mundial. Doctor Mabuse fue definida por Lang como su mirada al alemán de la posguerra, quizá por este motivo introdujo un punto de vista realista que se impone al contenido fantasioso del film, y que refleja la desorientación de una época en la que se vislumbra la posibilidad, años después confirmada, del surgimiento de un totalitarismo como el representado por la figura de un criminal convencido de su superioridad respecto a cuantos le rodean. Mabuse (Rudolf Klein-Rogge) semeja un individuo sin más emoción que la de conseguir aquéllo que desea, para ello se vale de su intelecto y de sus poderes hipnóticos, que le permiten jugar con las vidas de quienes le rodean como si estos fuesen piezas que mueve a su antojo para alcanzar el poder, principio y fin de su pensamiento. Gracias a sus capacidades psíquicas domina la voluntad de sus víctimas sin que éstas sepan que están siendo manipuladas por un maestro del crimen y del disfraz que desestabiliza la bolsa o se cuela en las reuniones sociales donde perpetra parte de sus golpes. Dentro de ese entorno de lujo y evasión de la realidad nadie conoce la verdadera identidad de un individuo que posee mil rostros, cuestión que dificulta el trabajo del fiscal Wenck (Bernhardt Goetzke), quien, ante la imposibilidad de atraparlo, no duda en emplear métodos similares a los del villano. Wenck también se disfraza y utiliza para sus fines a individuos como Hull (Paul Richter), una de las víctimas del doctor, o a la condesa Told (Gertrude Welcker); incluso lo intenta con Cara Carozzo (Aud Egede-Nissen), aunque ésta se niega a hablar al ser cómplice y trágica enamorada de un criminal que en la segunda parte pierde el control sobre sus emociones. En ese instante del film, Mabuse retiene a la condesa al tiempo que somete al marido de ésta (Alfred Abel) a su voluntad, condenándole a la soledad, al delirio y al suicidio. Con la muerte del conde, Wenck se aferra a una última pista que apunta al doctor Mabuse, quien finalmente pierde el juicio al convertirse en una víctima más de su ambición desmedida y del deseo que Dusy Told despierta en él. Debido a las cuantiosas ganancias generadas por Doctor Mabuse, diez años después de su estreno un productor planteó a Lang la posibilidad de retomar el personaje en una continuación que el cineasta no había pensado hasta entonces. Pero Lang aceptó el encargo, que hizo suyo, puntualizando en él ciertos aspectos referentes al régimen nacionalsocialista que no gustaron entre los líderes nazis, cuestión que le acarreó la confiscación de El testamento del doctor Mabuse y su precipitada salida de Alemania, al temer por su vida. Pero éste no sería su adiós definitivo al universo criminal de Mabuse, sin duda uno de los personajes languianos por excelencia, ya que al final de su carrera rodaría sin la presencia del villano (que muere en la segunda entrega) Los crímenes del doctor Mabuse, película que puso punto final a una de las filmografías más brillantes de la historia cinematográfica.

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