lunes, 26 de septiembre de 2011

L.A.Confidencial (1997)

Como bien informa la revista Hush-Hush (Secretitos), para la que colabora el famoso sargento de narcóticos Jack Vincennes (Kevin Spacey), el rey del crimen de Los Ángeles ha sido arrestado, y muchos de sus lugartenientes están siendo asesinados sin saber por quién. El departamento de policía de la ciudad no tiene pistas, pero aunque las tuviera, primero tendría que sanear su propia casa, más aún cuando la prensa saca a la luz la violencia que se ha desatado en las celdas la noche de Navidad, la misma en la que Bud White (Russell Crowe) conoce a Lynn Bracken (Kim Basinger), esa prostituta de lujo que se parece a Veronica Lake y que empezará a obsesionarle, a Patchett (David Strathairn), un millonario que posiblemente oculte algún trapo sucio y a su guardaespaldas, un ex-policía al que llaman Buzz y que no tardará en desaparecer. Para la limpieza interna, el fiscal del distrito (Ron Rifkin) cuenta con un testigo aparentemente incorruptible, el sargento Ed Exley (Guy Pearce), en quien pronto se descubre una ambición desmedida por triunfar en un departamento donde su difunto padre es todo un mito. Bud, Ed y Jack son tres policías totalmente distintos, incluso entre ellos existen rivalidades que van más allá del simple rechazo; de hecho, es evidente que White y Exley están condenados a enfrentarse. Bud White se presenta como un policía duro, capaz de utilizar la violencia sin ningún tipo de remordimiento si con ello puede hacer justicia, es un hombre marcado por un pasado que no puede olvidar y que le lleva a ser inestable en cuanto a su temperamento y en su actitud hacia aquellos que agreden a las mujeres. A este poli malo es a quien quiere el capitán Dudley Smith (James Cromwell) para que entre a formar parte de un grupo especial que amenaza y tortura a los pequeños hampones que llegan desde los diversos puntos del país en busca de un trozo del pastel que Micky Cohen (Paul Guilfoyle) ha dejado tras su ingreso en prisión. Sin embargo, White empieza a cansarse de golpear a pobres desgraciados, ese no era el fin que perseguía cuando se hizo policía, y a pesar de que todos le subestiman, él es el primero en sospechar que el múltiple homicidio cometido en el restaurante El búho, donde ha muerto su ex-compañero, no ha sido obra de esos tres acusado a quienes Vincennes y Exley han arrestado. White asume una investigación particular con el fin de descubrir la verdad, es en este momento cuando se muestra el verdadero White, un tipo con recursos, inteligente y de una integridad superior a la de cualquiera de los que le rodean. Además, la relación que mantiene con Lynn le permite recuperar parte de la sensibilidad que había perdido, en ella encuentra aceptación y confianza; a cambio, ella vuelve a sentirse Lynn Bracken y no la versión prostituta de Veronica Lake. Pero White no es el único que investiga, Exley y Jack Vincennes han unido sus fuerzas para resolver el caso del Búho, convirtiéndose en héroes y recuperando el prestigio perdido la noche del altercado en la comisaria. Jack ha regresado al lugar que desea, ha vuelto a ser el asesor técnico de la prestigiosa serie Placa de honor, sin embargo, algo ha cambiado en sus prioridades, recuperando parte de una integridad perdida muchos años atrás, cuando empezó a aceptar sobornos del redactor de Secretitos Sid Hudgens (Danny DeVito). Exley lo ha conseguido, es el teniente más joven del departamento, ha demostrado unas excelentes aptitudes en la resolución del caso del búho, sin embargo, no tardará en descubrir que se ha equivocado. L.A.Confidencial (L.A.Confidential) es también el título de la novela de James Ellroy que sirvió al guionista Brian Helgeland y al director Curtis Hanson para escribir un sólido guión, quizá uno de los mejores de la década de 1990, en el cual la narración resulta impecable, mostrando esas tres personalidades diferentes que buscan resolver una intriga desde tres perspectivas distintas. Sin embargo, los tres guardan algo en común, desean recuperar esa parte de ellos mismos que se ha perdido como consecuencia de la corrupción, la ambición, las rivalidades o la violencia que les ha convertido en seres ambiguos e impredecibles, y que les ha separado tanto de sus ideas iniciales como de ellos mismos. Los personajes de L.A.Confidencial no son individuos monocromáticos, son tipos que se mueven según sus impulsos, deseos y sensaciones, por ello resulta emocionante presenciar la evolución de la intriga, que no es más que su propia evolución, algo que la acerca al policíaco clásico, y que la convierte en una de las mejores producciones realizadas en Hollywood en la la última década del siglo XX.

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