jueves, 13 de octubre de 2011

Silverado (1985)

Tras su destacado paso por el cine negro en Fuego en el cuerpo, el director y guionista Lawrence Kasdan se atrevió a homenajear a otro de los géneros por excelencia de Hollywood: el western; y lo hizo tomando como referencia a los grandes clásicos del género; el resultado fue Silverado. El encanto de un film como el de Lawrence Kasdan reside en la espectacular, divertida y desvergonzada puesta en escena que, sin complejos, recrea esa eterna lucha entre buenos y malos, apoyada en un ritmo que no decae en ningún instante, como bien demuestra su apertura con el enfrentamiento en el que Emmett (Scott Glenn) presenta sus credenciales; para poco después salir por una puerta que, emulando a John Ford, se abre al espacio exterior por el que cabalgará hasta encontrarse con un moribundo, a quien salva y cuida. Paden (Kevin Kline) recupera sus fuerzas y sus pertenencias, gracias a la amistad que le ha brindado ese silencioso pistolero; circunstancia de la que se olvida cuando su compañero debe salvar de la horca a Jake (Kevin Costner), su hermano pequeño. Para Paden permanecer sin hacer nada es la mejor opción, no quiere comprometerse con nada que no le implique directamente, algo que sucede cuando recupera su sombrero, acción que le lleva directamente a la celda donde se encuentra Jake, ofreciendo la posibilidad para conocer a ese tercer miembro del grupo. Sólo falta Mal (Danny Glover), a quien ya se le ha visto y del que ya se sabe cuanto se necesita saber para conocerle, así pues, tras la huida, los cuatro jinetes cabalgarán hacia Silverado, pero antes deberán ayudar a una caravana en apuros, que también se dirige a esa población a la que llegan convertidos en amigos, y donde se separarán porque cada cual tiene que reencontrarse con un pasado no cerrado. Para Emmett y Jake regresar al pueblo significa dos cosas: despedirse de su familia y dar por concluido su enfrentamiento con el cacique del pueblo; por su parte, Mal ha regresado para quedarse definitivamente al lado de sus padres y de su hermana. Paden, al contrario que sus amigos, es un hombre sin raíces, para él Silverado significa el encuentro con su antiguo socio de correrías, el comisario Cobb (Brian Dennehy), quien desde la violencia y la fuerza domina la ciudad, al tiempo que se enriquece con el salón que ofrece dirigir a Paden, en colaboración con Stella (Linda Hunt), la mujer que tocará su lado sensible y que se convertirá en un condicionante para las futuras elecciones de un hombre que observa y calla. Silverado es una historia de amistad, de justicia y de familia, un western épico en el que los cuatro magníficos deben enfrentarse a un puñado de hombres corruptos, capaces de cualquier maldad si ésta le permite alcanzar sus propósitos, que no son otros que el poder y el dinero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario