jueves, 9 de marzo de 2017

Manuel Mur Oti. El melodrama elaborado

Novelista, guionista y director cinematográfico, Manuel Mur Oti nació en Vigo en 1908, pero con apenas quince años abandonó Galicia y emigró a América, lo que provocó que parte de su formación se produjese durante la década que permaneció en Cuba, donde asimiló la cultura autóctona como parte de la propia. Desde la mistura cultural se fue completando el aprendizaje de este autodidacta que regresaría a España con una visión diferente de aquella que dominaba el cine español de sus inicios profesionales, cuando trabajó como guionista de Antonio del Amo, antes de debutar en la dirección en 1949 con Un hombre va por el camino. Protagonizada por Ana Mariscal, actriz y realizadora para quien actuaría en Segundo López, aventurero urbano (1952), en Un hombre va por el camino aparecen las constantes cinematográficas que el vigués perfeccionaría en sus siguientes producciones, del mismo modo que descubre a un cineasta ajeno a los Rafael Gil, José Luis Sáenz de Heredia o Juan de Orduña, que triunfaron en el cine español de la inmediata posguerra, con quienes el director gallego apenas presenta puntos de contacto. Tampoco lo hace con la posterior generación, la encabezada por Bardem y Berlanga, lo cual lo sitúa en una tierra de nadie, pero con una clara disposición a desligarse del cine español del momento. Los primeros títulos de Mur Oti se adentran en espacios físicos (en su mayoría rurales) y simbólicos, primando una elaborada puesta en escena y personajes femeninos atrapados en su imposibilidad existencial. Este sería el caso de la protagonista de Cielo negro, en la que el realizador mostró un cuidado estilo melodramático que, entre otras fuentes, bebe del gran Max Ophüls. Si en su primera película la mujer adquiría un papel tan importante como el masculino, en su segunda, la figura femenina cobra el protagonismo absoluto, constante que se repetiría en Condenados, Orgullo, Fedra o El batallón de las sombras. La presencia de la mujer en el cine de Mur Oti resulta fundamental. Ella es el melodrama en sí mismo, se encuentra en su imposibilidad y su supeditación a un entorno que no puede abandonar y que la condena a sufrir situaciones que alcanzan cotas trágicas en el viaducto donde se desarrolla su famoso travelling de Cielo negro, en el terruño de Condenados o a orillas de ese mar donde la protagonista de Fedra materializará su deseo inalcanzable. Este protagonismo femenino, que encuentra sus mejores ejemplos en los títulos que van desde su primer film hasta El batallón de las sombras, también se repite en La guerra empieza en Cuba, su primera comedia y su primera película en color, pero también el punto de inflexión entre el mejor Mur Oti y aquel más irregular que, durante los años que siguieron, intercaló producciones tan interesantes como Duelo en la cañada o A hierro muere con títulos tan prescindibles como Pescando millones -protagonizada por los cómicos Zori, Santos y Codeso- o Loca Juventud, a mayor gloria de un insufrible Joselito, cuyo personaje adolescente se enfrenta a una banda juvenil para alcanzar su madurez y la admiración paterna. Entre 1963 y 1965 trabajó para Televisión Española en la serie Hoy dirige, para la cual filmó los episodios Don Juan frente a la noche, Dulcinea y el alba y La denuncia. Este solo sería su primer acercamiento al medio catódico, ya que no tardó en hacerse cargo de La otra cara del espejo, un programa en el que se adaptaban a la pequeña pantalla clásicos de la literatura. Pero sus trabajos más conocidos para la televisión serían sus adaptaciones -como guionista- de Vicente Blasco Ibáñez en Cañas y barro (1978), dirigida por Rafael Romero Marchent, y en La barraca (1979), realizada por León Klimovsky, siendo la primera un éxito de audiencia y la segunda de menor repercusión mediática. Su relación con la pequeña pantalla llenó el hueco que, tras El escuadrón del pánico (1966), mantuvo a Mur Oti ocho años apartado de las cámaras cinematográficas, con proyectos que no llegaron a materializarse porque en el cine español de aquel momento ya no habría cabida para cineastas como el realizador vigués, relegado al olvido, no sin antes regresar a la gran pantalla con La encadenada (1974), irregular drama psicológico protagonizado por Richard Conte, y la personal y muy reivindicable Morir... Dormir... Tal vez soñar (1976). Tras sus adaptaciones de Blasco Ibañez, Mur Oti y su cine permanecieron en la sombra hasta que la Cinemateca Portuguesa, en colaboración con la Filmoteca Española, realizó en 1992 una retrospectiva de su obra, recuperando para el público títulos tan destacados como su Cielo negro o Condenados.


Filmografía como director

Un hombre va por el camino (1949)
Cielo negro (1952)
Condenados (1953)
Orgullo (1955)
Fedra (1955)
El batallón de las sombras (1956)
La guerra empieza en Cuba (1957)
Una chica de Chicago (1959)
Duelo en la cañada (1960)
Pescando millones (1960)
Milagro a los cobardes (1961)
A hierro muere (1961)
Loca juventud (1963)
El escuadrón del pánico (1966)
La encadenada (1974)
Morir... Dormir... Tal vez soñar (1976)

Filmografía como guionista

Cuatro mujeres (Antonio del Amo, 1947)
El huésped de las tinieblas (Antonio del Amo, 1948)
Alas de juventud (Antonio del Amo, 1948)
Noventa minutos (Antonio del Amo, 1949)
Un hombre va por el camino (1949)
Cielo negro (1951)
Condenados (1953)
Orgullo (1955)
Fedra (1956)
El batallón de las sombras (1956)
Teresa de Jesús (Juan de Orduña, 1962)


Proyectos no realizados

El alcalde de Zalamea (1949)
Wolfram (1950) (llegó a filmarse parte del mismo, pero la quiebra de la productora provocó el fin del rodaje)
Destino negro (1950)
Parsifal (Daniel Mangrené y Carlos Serrano de Osma, 1951) (fue el primer codirector previsto por Mangrené)
Una novela policíaca (1951)
Visión (1951)
Antonia Mercé, la argentina (1951)
Teresa de Jesús (1951)
Esa voz que me llama (1952)
Debajo del puente (1952)
La pared de cristal (1964) (basada en un guión de Mur Oti que iba a ser dirigido por Nieves Conde)
Los justicieros (1964)
Rostros en la niebla (1967) 

Premios y menciones

Premio Jimeno del Círculo de Escritores Cinematográficos al director revelación por Un hombre va por el camino
Ganador del Premio del Sindicato Nacional del Espectáculo a la mejor película por Orgullo
Goya de Honor en 1993

Bibliografía

Castro de Paz, José Luis (coord.); Pérez Perucha, Julio (coord.); El cine de Mur Oti; Festival Internacional de Cine Independiente de Ourense; Vigo, 1999
Gubern, Román; Monteverde, José Enrique; Pérez Perucha, Julio; Riambau, Esteve; Torreiro, Casimiro; Historia del cine español; Ediciones Cátedra, Madrid, 1995

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