lunes, 11 de diciembre de 2017

Dunkerque (2017)

<<Dunkerque es una ratonera de la que los ingleses no pueden escapar, como no sea por un milagro. Y ese milagro ocurre. Cuando Gudarian está a punto de ordenar "carros adelante", Hitler le ordena retirarse>>. Ese milagro al que alude Juan Eslava Galán en La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos concede a los británicos el tiempo necesario para la evacuación narrada por Christopher Nolan en Dunkerque (Dunkirk, 2017) desde una perspectiva visual, puramente cinematográfica, que intercala tres tiempos y tres espacios que se ajustan con precisión para esbozar un retrato humano que limita las secuencias de acción en beneficio de los momentos vividos por sus protagonistas. Las imágenes y su espléndido montaje minimizan las escenas dialogadas, por otra parte innecesarias cuando se trata de mostrar las sensaciones que golpean a personajes como los que se dejan ver en las tres realidades temporales y geográficas que se combinan con acierto a lo largo del film. El espolón, el mar y el aire son los escenarios del milagro que posibilita la evacuación de cientos de miles de derrotados que, tras <<un colosal desastre militar>>, tienen en común el deseo de salir de la playa espectral donde esperan y se desesperan. De esas arenas de muerte todos pretenden huir sin heroísmos, ni más acción que la originada por el instinto de supervivencia, <<miedo y avaricia>>, la define uno de los soldados atrapados en el interior del pequeño barco holandés donde la subida de la marea se eterniza y el miedo aumenta. La supervivencia se convierte de esta forma en la protagonista de la realidad de Tommy (Fionn Whitehead), Gibson (Aneurin Barnard) y Alex (Harry Styles), tres soldados que no se conocen hasta que se produce su encuentro en la playa donde se reconocen como iguales, porque comparten ese instinto común que les empuja una y otra vez a intentar alejarse de la franja arenosa de la que parece no haber escape. Sin apenas palabras, los tres desnudan los sentimientos que los golpean, a ellos y al resto de anónimos condenados a permanecer en el espectro costero donde aguardan el milagro que, sin apenas buques de guerra ni fuerza aérea de apoyo (reservados para la defensa de Gran Bretaña), se gesta cuando cerca de mil embarcaciones recreativas y fluviales se lanzan al canal rumbo a Francia. En este espacio marítimo, Nolan volvió a acertar al individualizar los yates y las barcas en la Moonstone, ya que no se trata de un film espectáculo, sino de una película intimista que en el medio marino nos ofrece la visión del señor Dawson (Mark Rylance), de su hijo Peter (Tom Glynn-Carney), de su amigo George (Barry Keoghan) y del náufrago (Cillian Murphy) que rescatan. El tercer foco dramático nos eleva por encima de la superficie para mostrarnos tres aviones de la RAF que inicialmente vuelan rumbo a la costa francesa para proteger a las tropas franco-británicas de los temidos ataques aéreos de la Luftwaffe, con los cuales los alemanes pretenden mermar a los ejércitos estancados en la playa. Una semana, un día y una hora son los tiempos que separan y unen a las tres realidades expuestas por Nolan, tres realidades temporales que, avanzado el metraje, coinciden en la embarcación de Dawson, un hombre corriente, similar al señor Miniver que realizó la misma travesía en el film de William Wyler La señora Miniver (Mrs. Miniver, 1942) o a los Holmes y Foreman de la recomendable Dunkerque (Dunkirk, 1958) realizada por Leslie Norman para la Ealing. Pero en Wyler la evacuación fue una mínima parte del conjunto que gira en torno a su protagonista femenina, y en Norman aumenta aunque centrándose sobre todo en los momentos previos (en suelo inglés y en un grupo de soldados), mientras que en el film de Nolan el viaje marítimo se convierte en parte indispensable del relato, al ser el puente entre la desesperanza de la playa y la esperanza que apenas se observa en el espolón donde las tropas aguardan el momento de embarcarse rumbo a ese hogar que el comandante interpretado por Kenneth Branagh dice <<casi puede verse desde aquí>>.

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