domingo, 2 de diciembre de 2012

A través del Pacífico (1942)



Con un fugaz plano de un calendario John Huston situó la acción de A través del Pacífico (Across the Pacific) en noviembre de 1941, poco antes de que los Estados Unidos y Japón entrasen en guerra, para inmediatamente presentar al capitán Richard Leland (Humphrey Bogart), a quien se expulsa del ejército por unos cargos que no necesitan ser explicados porque carecen de entidad dentro de la intriga que se desarrolla a continuación. La fecha y el fallo del consejo de guerra provocan el pensamiento de que algo se esconde detrás de la falta cometida por ese oficial que viaja a Canadá para alistarse en el ejército, pero allí también será repudiado por el acto deshonroso que ha manchado su nombre, el cual le obliga a tomar la decisión de embarcarse en el barco mercante japonés en el que viaja un hombre que se presenta como el doctor Lorenz (Sydney Greenstreet). El año del rodaje de A través del Pacífico, 1942, se presentaba incierto en cuanto al desarrollo de una guerra en la que los Estados Unidos acababa de involucrarse, hecho que convenció a los estudios de Hollywood para producir una serie de films propagandísticos que concienciasen y posicionasen a la opinión pública a favor de una intervención necesaria tanto en Europa como en el Pacífico; este tipo de producciones presentó enfoques dispares, que van desde la comedia (Ser o no ser) hasta la aventura bélica (Jornada desesperada), pasando por el drama (Casablanca) o el suspense (Sabotaje), y en ellas se descubre a hombres y mujeres que se enfrentan contra un enemigo que pretende destruir la libertad y la democracia. A través del Pacífico es un ejemplo más de ese tipo de cine, pero expuesto desde una perspectiva cercana a la empleada en El halcón maltés, aunque se encuentra muy por debajo de aquella al contar con un guión irregular y una puesta en escena que impide el equilibrio entre el héroe y su entorno, forzando las relaciones y las acciones, desequilibrio que aumenta en el romance que Rick mantiene con Alberta Marlow (Mary Astor), la otra turista que viaja en ese barco que se dirige a Panamá, donde el doctor Lorenz pretende destruir el canal. John Huston tuvo que abandonar el rodaje poco antes de su conclusión, cuando fue llamado por el ejército para ocuparse de la filmación de documentales bélicos, sin embargo, su ayudante, Vincent Sherman, rodó las escenas finales de una película que, si bien no se encuentra entre las mejores del director, significó un paso más en la mitificación de Humphrey Bogart como actor, encumbramiento que se concretaría con su interpretación de otro Rick, más humano, ambiguo y mejor definido.

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