viernes, 18 de julio de 2014

Escala en Hawaii (1955)

Ni la presencia delante de las cámaras de Henry Fonda (alejado de las pantallas desde Fort Apache), James Cagney (en su última interpretación para el estudio en el que había desarrollado su carrera artística), William Powell (retirado tras finalizar el rodaje), Jack Lemmon (premiado con el Oscar al mejor actor de reparto) o Ward Bond (secundario de lujo en numerosas producciones de John Ford) pudieron evitar el ritmo irregular de esta exitosa adaptación cinematográfica de la obra teatral escrita por Joshua Logan y Thomas Heggen. El resultado final de Escala en Hawaii (Mr.Roberts, 1955) se vio afectado por la dirección de tres realizadores de estilos opuestos como los de John Ford, Mervyn LeRoy y Joshua Logan, este último sin acreditar y, junto a Frank S.Nugent, autor del guión de un proyecto que inicialmente iba a ser filmado en su totalidad por Ford, sin embargo, problemas de salud provocaron que fuese sustituido por LeRoy (responsable de las escenas desarrolladas en el interior del carguero, único escenario de la película). También habría que tener en cuenta, a la hora de hablar del desequilibrio del film, las discrepancias creativas entre el director de Las uvas de la ira y Henry Fonda, a quien Ford impuso como protagonista, en contra de la opinión de los ejecutivos de la Warner, no solo porque hubiese trabajado con él en seis ocasiones sino por haber interpretado al personaje en Broadway. Pero, como consecuencia de sus diferencias y de los cambios en la dirección, el rodaje de Escala en Hawaii estuvo marcado por constantes altibajos que a la postre derivaron en el fin de la amistad entre el realizador de El joven Lincoln y el actor que dio vida tanto al personaje principal de aquella como al teniente Roberts. En este oficial se descubre la imperante necesidad de participar en la contienda de la que se mantiene alejado al formar parte de la retaguardia de la flota del Pacífico, lo cual le aparta de los puntos conflictivos y crea su desidia, la misma que reina sobre la cubierta de la embarcación. Este aburrimiento merma la moral de la tripulación a la que el teniente defiende ante su tiránico capitán (James Cagney), obsesionado con el ascenso que piensa conseguir gracias a la eficacia de su segundo, por eso se enfurece cada vez que aquel escribe una carta de traslado que nunca recibe la respuesta deseada. Mientras tanto, los días transcurren iguales, y a la espera de ver cumplido su anhelo el teniente comparte su tiempo con "Doc" (William Powell) y con Pulver (Jack Lemmon), el alférez que desea imitarle, pero que naufraga en su intento al dejarse intimidar por el miedo que le genera el capitán. Todas las relaciones desarrolladas a lo largo de la película tienen a Roberts como eje, ya sea la paternal que mantiene con la marinería, la que le enfrenta a su superior o la de igualdad que le une al doctor; pero quizá su trato con Pulver sea el que adquiere mayor relevancia al centrarse en el lento proceso de maduración del alférez. Nueve años después del estreno de Escala en Hawaii, el propio Joshua Logan dirigió ¡Valiente marino! (Ersign Pulver, 1964), una secuela en la que Pulver se convierte en el protagonista absoluto, aunque el personaje perdió fuerza cómica y dramática al no ser interpretado por Jack Lemmon.

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