El oficial, representante de su gobierno, busca respuestas precisas a la presencia de los extraterrestres, aunque sus métodos y sus preguntas quizá no sean las correctas para un posible acercamiento. Esta actitud es común a las distintas naciones que despliegan sus tropas ante la presencia alienígena, lo cual no sería más que la respuesta al temor que genera lo desconocido, aquello que no comprenden y que provoca el miedo a perder cuanto consideran suyo. Ante la incertidumbre que desata la presencia extraterrestre, los mercados se desploman, la prensa informa sin informar, los gobiernos envían expertos que no tienen experiencia, por lo que no saben qué están observando ni cómo observarlo. De ese modo, la irrupción de Louise e Ian, cuyas miradas difieren de las restantes, resulta vital para permitir avances en la comunicación, aunque no en su primer contacto, cuando se sorprenden ante lo inusual. La prioridad para el coronel es hallar la respuesta a ¿por qué están aquí? mientras que la de los científicos sería la de establecer un contacto que les permitiese iniciar el proceso comunicativo, un trabajo arduo y complejo, pero quizá el único que pueda dar frutos. Con esa convicción Louise se adentra en lo desconocido, desnudándose simbólicamente, porque <<necesitan verme>>, para que Abbott y Costello confíen en ella y establezcan el lazo que posibilite el acercamiento entre ambas partes, y con él las respuestas que los distintos gobiernos ansían. La lingüista sabe que la comunicación no solo se establece y se produce mediante el lenguaje oral o el escrito, también existe el visual, el temporal o el corporal que delata las intenciones del emisor para quien recibe. Por ello, el primer paso hacia el éxito consiste en deshacerse de los prejuicios y del temor que se representan en los trajes especiales que los aísla en la nave, pues desprenderse de ellos es el paso inicial hacia la confianza mutua y propia que precede a la comunicación.
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...




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