martes, 16 de julio de 2013

El mundo está loco, loco, loco (1966)

Los créditos iniciales de El mundo está loco, loco, loco (It's a Mad, Mad, Mad World) parecen no terminar nunca debido al nutrido elenco de actores y de actrices que Stanley Kramer reunió en ella, muchos de los cuales habían sido o eran personalidades destacadas dentro de la comedia. De ese modo en los rótulos se pueden descubrir los nombres de Jimmy Durante, Buster Keaton, Joe E.Brown, Phil Shavers, Mickey Rooney, Peter Falk o Terry Thomas, no así el de Jerry Lewis, que no aparece acreditado, pero que sí se deja ver en un breve cameo. Todos ellos y muchos otros acompañaron en esta road movie cómica a un actor de la talla de Spencer Tracy. en la que fue su tercera colaboración con Kramer, anteriormente habían rodado La herencia del viento y Vencedores o vencidos, y posteriormente volverían a coincidir en Adivina quien viene esta noche, a la postre la última interpretación del actor, que fallecería diez días después de finalizar el rodaje. El guión de esta slapstick en la que se dan cita características del cine mudo y del cine de animación salió de la pluma del matrimonio RoseWilliam y Tania, siendo el primero de los tres que William Rose escribió para el director-productor; Adivina quién viene esta noche y El secreto de Santa Victoria.serían los otros. Inmediatamente después de que los interminables créditos concluyan la cámara se centra en un vehículo que avanza a toda velocidad por una carretera de la que se sale ante la presencia de varios testigos, que se acercan para saber qué ha sido del conductor (Jimmy Durante), que, moribundo, exclama un absurdo asunto de que en Santa Rosita ha enterrado 350.000 $. Esta confesión incita la ambición de sus oyentes, quienes antes de pisar el acelerador se estudian para conocer las intenciones de aquellos que serán sus rivales en la alocada búsqueda de esa X bajo la que se esconde el tesoro. Sin embargo, ante la imposibilidad de dejar atrás a los demás, deciden llegar a un acuerdo que no satisface a ninguno. De modo que vuelta a empezar, pero en esta ocasión empleando cualquier treta para alcanzar la promesa de los miles de dólares que han turbado su raciocinio. Los competidores de El mundo está loco, loco, loco (It's a Mad, Mad, Mad World) son hombres y mujeres que se definen como honestos, y equilibrados en su día a día, pero no tardan en sufrir su transformación, provocada por la importancia que le conceden al dinero; y de ese modo se olvidan de cualquier otra cuestión que afecte a sus vidas. La idea de enriquecerse sin dar palo les domina y les impulsa a luchar ignorando que la policía y el capitán Culpepper (Spencer Tracy) llevan más de quince años esperando recuperar el dinero robado por el narizotas; así pues, Culpepper ordena vigilar a los competidores, pero deja que prosigan su carrera, consciente de que ellos son quienes deben llevarle hasta la conclusión de un caso tras la cual pretende tomarse unas merecidas vacaciones. El mundo está loco, loco, loco (It's a Mad, Mad, Mad World) se presenta como una broma que busca la risa constante, de ahí ese estilo cercano al cartoon, repleto de gags donde los personajes reciben golpes a diestro y siniestro o de situaciones cómicas en las que todo es posible, sin embargo, sus más de dos horas y media de duración acentúan la irregularidad y provocan la pérdida de fuerza de una trama que se repite a medida que pasan los minutos, lo cual provoca cierta pérdida de interés por parte del espectador.

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