viernes, 16 de noviembre de 2012

Edwards, comedia y algo más

Su primer contacto con el cine se produjo delante de las cámaras, aunque la mayoría de los personajes que interpretó fueron roles secundarios o sin acreditar; su verdadero camino dentro de la industria cinematográfica lo encontró escribiendo guiones, primero en dos western para Lesley Selander, y posteriormente en su asociación profesional con Richard Quine, con quien escribió nueve guiones, siete de los cuales fueron dirigidos por aquél (entre los que se encuentran Mi hermana ElenaOperación baile loco o La misteriosa dama de negro) y dos por el propio Blake Edwards, produciéndose su debut en la realización con la comedia musical Venga tu sonrisa (Bring Your Smile Along, 1955). Sus trabajos comenzaron a cobrar mayor entidad a raíz de El temible Mister Corey (Mister Corey, 1957), protagonizada por Tony Curtis, actor que repetiría con el director en otras tres comedias: Vacaciones sin novia (The Perfect Furlough, 1958), Operación Pacífico (Operation Petticoat, 1959) y La carrera del siglo (The Great Racer, 1964). Pero sin duda, su época de esplendor como director se produjo en la década de los sesenta, a patir de la mítica Desayuno con diamantes (Breakfast at Tiffany's, 1961), drama disfrazado de comedia romántica que le consagró dentro de la industria, a la que seguiría el thriller Chantaje contra una mujer (Experiment in Terror, 1962) y el drama Días de vino y rosas (Days of Wine and Roses, 1962). En 1964 Edwards se sacó de la manga a un inspector de policía despistado y caótico, rey del caos y del disfraz, conocido mundialmente por su apellido, Clouseau, y que fue encarnado por el cómico británico Peter Sellers en la comedia La Pantera Rosa (The Pink Panther), iniciándose una saga que el director, guionista y ocasional productor alargaría a lo largo de los años, desde El nuevo caso del inspector Clouseau (A Shot in the Dark, 1964) hasta El hijo de La Pantera Rosa (Son of the Pink Panther ,1993). Y de nuevo con Peter Sellers realizaría otra hilarante comedia, El guateque (The Party, 1968), en la que Sellers interpretó a un torpe actor hindú que anima una fiesta que sin él sería bastante aburrida. A menudo se ha encasillado a Blake Edwards como un director de comedias, sin embargo dentro de su filmografía se descubren films como Días de vino y rosas (Days of Wine and Roses, 1962), excelente drama que gira en torno a la autodestrucción de un matrimonio de clase media, que se deja arrastrar por su adicción al alcohol. o tres interesantes thrillers: Chantaje contra una mujer (Experiment in Terror,1962), Gunn (1967) y Diagnóstico asesinato (The Carey Treament, 1972), además de un western crepuscular titulado Dos hombres contra el oeste (Wild Rovers, 1971), interpretado por William Holden y Ryan O'Neal, siendo el primero un cowboy maduro y desencantado por el paso de los años, que se contrapone a la inexperiencia y a la ilusión que se observa en el segundo. Si con Peter Sellers trabajó en seis películas (más otras dos con imágenes de archivo), Edwards mantuvo su relación artística más estable (si no se tiene en cuenta al compositor Henry Mancini) con su esposa, Julie Andrews, a quien dirigió en una de sus mejores comedias, ¿Victor o Victoria? (Victor Victoria, 1982), cuyo enredo reside en la confusión que el personaje principal crea como consecuencia de su transformismo, y en el musical Darlling Lili (1970), la aventura romántica La semilla del Tamarindo (The Tamarind Seed, 1974) y otras comedias como 10, la mujer perfecta (10, 1979), S.O.B (1981) o ¡Así es la vida! (That's Life, 1986). A pesar de que su última película fue un remake para la televisión de su éxito ¿Victor o Victoria? (que a su vez era una adaptación de un film alemán), su última gran comedia sería la divertida y alocada Cita a ciegas (Blind Date, 1987), tras la cual realizaría otros films que carecen del ritmo y acierto que se encuentran en buena parte de su filmografía.

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