miércoles, 16 de noviembre de 2011

Desafío total (1990)

El cerebro es un órgano muy delicado donde se pueden confundir las percepciones sensoriales y alterar la realidad, por ese motivo Quaid (Arnold Schwarzenegger) duda de si los extraños acontecimientos que han alterado su vida son o no reales. Por una parte existen circunstancias que apoyan la teoría del sueño, como sería haber acudido a Memory Call (Rekall en la versión original) donde se le ofrece la posibilidad de viajar a Marte sin moverse de La Tierra por tan sólo unos cuantos créditos y la implantación de un recuerdo, que no se diferenciaría de la realidad, o al menos eso es lo que asegura la publicidad; una vivencia irreal en la que puede elegir cambiar de identidad, opción que termina de convencer a Quaid, sobre todo cuando descubre que puede viajar como un agente secreto. También podría considerarse parte de un sueño el instante en el que Lori (Sharon Stone) y el doctor Edgamar (Roy Brocksmith) se cuelan en la habitación del hotel marciano para explicarle que no ha abandonado Memory Call, sino que permanece allí, aferrado a un sueño del que no puede despertar, a no ser que acepte la realidad que le propone el doctor. De este modo, Quaid descubre que todo cuanto le está sucediendo es similar a lo que se le había prometido en la oficina de la fábrica de recuerdos, incluido la chica morena que había escogido como acompañante; estas cuestiones decantarían la balanza a favor de la hipótesis de que su mente se encuentra viviendo un hecho inexistente, pero muy real. Sin embargo, la sangre de los individuos que se había cargado, la confesión de Lori (su esposa), que resulta ser una agente con la misión de vigilarle, y unas cuantas gotas de sudor deslizándose por el rostro del doctor Edgamar cuando pretende convencerlo de que vive un sueño, son motivos suficientes para volver a equilibrar ambas posibilidades. Desafío total (Total recall) plantearía la duda entre la ilusión y la veracidad, sin embargo, contar con Arnold Schwarzenegger como estrella tiraría por la borda dicha opción, convenciendo al espectador de que las vivencias de Douglas Quaid sí son reales, pues Arni no puede ser más que el héroe que intentará salvar a Marte de las malvadas garras de un ex-colega, el gobernador Cohaagen (Ronny Cox), con la inestimable ayuda de Melina (Rachel Ticotin), la misma que aparecía en la pantalla del ordenador del laboratorio donde se gestó esta aventura fantástica en la que Quaid se convierte en el centro de un complot que pretende acabar con la resistencia de los rebeldes de Marte. Él será quien decida su futuro, a no ser que, realmente, se trate de un sueño, pues siendo así todo estaría escrito de antemano por los miembros de Memory Call y no quedaría más que un recuerdo que se iría perdiendo con la vuelta a la vida cotidiana de este posible trabajador de la construcción. La historia de Desafío total (Total recall) se basa en un relato corto del especialista en novelas de ciencia-ficción Philip K.Dick, autor de muchas de las bases literarias que posteriormente se convertirían, con mayor o menor acierto, en películas; siendo la más destacada Blade runner (1982), sin embargo, el film de Paul Verhoeven resulta entretenido y cumple la promesa de divertir durante algo más de hora y media de persecuciones, chistes fáciles y la eterna lucha entre buenos y malos, pero eso sí, en las entrañas del planeta rojo al que Quaid tanto deseaba ir y donde tendrá que enfrentarse consigo mismo y con todo aquel que pretenda impedir que alcance su objetivo.

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